La secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial estima abrir las puertas del reconvertido zoológico en Ecoparque en el segundo semestre de 2017. Esos fueron los pronósticos de Humberto Mingorance, a cargo del área, bajo la expectativa de que este martes salga aprobada la ley en el Senado. Desde principios de este año el parque cerró al público por la sucesión de muertes de animales de las que aún se desconocen las causas.

Mientras el Gobierno espera lograr los avales necesarios, este lunes formalizó un convenio de cooperación científica con las organizaciones ambientalistas Fundación Franz Weber en defensa de los animales y ZOOXXI. Estas entidades de la sociedad civil de reconocimiento internacional prestarán asesoramiento sobre las reservas ambientales autorizadas en el país y aptas para recibir los espécimenes exóticos que serán enviados desde Mendoza.

Esta es una de las acciones previstas en el marco de la ley de Ecoparques, con el objetivo final de reducir la superpoblación de especies del zoo y evitar el tráfico de especies exóticas.

Mingorance explicó que el proceso de relocalización de los animales “no será de un día para el otro, sino que llevará todo un proceso, porque necesitamos chequear muy bien en qué lugares los vamos a alojar, tanto a los especies exóticas como a los animales de corral, de los cuales tenemos remanentes”.

Actualmente hay unos 2.000 ejemplares que resistieron a las muertes desatas a fines del 2015 y a principios del 2016, y que afectaron -entre otras especies- a los ciervos. Según una investigación interna perecieron por la ingesta de un potente agrotóxico utilizado para mejorar los cultivos de ajo y que en el cambio de plantación por los fardos de asfalfa pudieron haber quedado en la superficie e intoxicar a los animales.

Mingorance en la firma de un convenio con la organización ZOOXXI, representada por Leonardo Anselmi.

“A partir de ese incidente concreto, la compra de fardos de pasto debe reunir las normas de no contar con agroquímicos y estar libre de malezas“, detalló el secretario de Ambiente.

Resistencia a la nueva ley

La reestructuración del parque zoológico se basa fundamentalmente en la división de la actual administración en Dirección de Parques y Espacios Públicos y por otro lado, el Ecoparque Mendoza. Este punto generó rechazos en los legisladores del Frente de Izquierda de los Trabajadores, (FIT), para quienes la relocalización de animales va a significar la pérdida de puestos de trabajo.

Sobre este punto Mingorance aclaró que “nadie va a perder su puesto de trabajo, vamos a redistribuir las tareas. Hoy tenemos 2.000 animales y contamos con 50 empleados de los 75 que deberíamos tener. Vamos a seguir necesitando gente para mantener el parque y para cuidar a los ejemplares que permanecerán en el paseo”, aseguró el funcionario.

Caram seguirá al frente del Zoo

La transformación del Zoo a Ecoparque educativo, pensado para que el visitante pueda hacer una observación “no invasiva” no implicará el cambio de sus autoridades. Mariana Caram la directora que ingresó con la gestión actual fue muy cuestionada en un primer momento por su falta de experiencia en el tema animal y por las muertes de los animales.

Sin embargo, permanecerá en sus funciones, una vez que se divida la dirección de administración actual.