El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) aceptó este jueves la propuesta del 72% de aumento salarial realizada por el Gobierno y canceló el paro votado por 96 horas, pero los delegados exigieron a los líderes del gremio que judicialicen los descuentos que sufrirán los docentes que se sumaron a las huelgas.

Los docentes votaron a favor de acordar con el Ejecutivo una nueva suba en los sueldos que abarca el periodo enero-noviembre, luego de haber recibido por decreto el último ajuste que el gremio rechazó en julio y realizar cinco paros y dos masivas movilizaciones desde el retorno a las aulas tras el receso invernal.

Este jueves, en un plenario general desarrollado en la sede gremial de Tupungato, tuvo eco la tendencia que se vio en los plenarios departamentales del miércoles: aceptar el ofrecimiento oficial que consiste en un 72% de incremento promedio en tramos.

Esa propuesta establece aumentos del 35% sobre el adicional “Estado Docente” y el “Celador Paritaria 2008”. A su vez, se fijaron revisiones en las segundas quincenas de septiembre y noviembre. Esto a raíz de la crisis económica, en vistas que los índices inflacionarios podrían volver a generar un desfase de los porcentajes.

Pero, además, un tema en debate fue el paro de 96 horas, que ahora quedó sin efecto, y la preocupación por el descuento de los días no trabajados que el gobernador Rodolfo Suarez confirmó que se aplicarán por adherir a las huelgas. Es por eso que judicializarán los descuentos, indicaron desde el sindicato.

“Se les mintió cuando se decía que el ítem aula está licuado, que no se iban a hacer los descuentos. Me causa mucho dolor, pero los descuentos los vamos a hacer porque nos apegamos a la ley. Lamentablemente, esto va a impactar fuerte en el salario de los docentes”, declaró el mandatarioel miércoles.

“Quien maneja el SUTE, Gustavo Correa, es un dirigente de La Cámpora, del kirchnerismo, ha sido candidato. No se puede utilizar un gremio para dañar supuestamente a un gobierno, porque se está dañando a cada alumno que pierde un día de clase que no se recupera”, agregó el gobernador.

Así, el conflicto con la cúpula del sindicato entró en una tregua. Si bien habían comenzado el año con el pie derecho al acordar en marzo en las primeras paritarias del 2022, a lo largo de los meses el clima entre los sindicalistas y el Gobierno se fue “calentando” con paros, marchas y declaraciones cruzadas.

Cronología del conflicto

El Gobierno y el SUTE se reunieron por primera vez en el año el 17 febrero. Esto significó el debut de Beatriz Martínez, subsecretaría de Gestión Pública y Modernización, al frente de las negociaciones, y de la nueva conducción del gremio.

El Ejecutivo ofreció una recomposición salarial del 40% a pagar en seis tramos, más un bono no remunerativo de $115.600 (a pagar en doce cuotas mensuales y consecutivas), con el cual se llegaría a un aumento promedio del 46%.

El gremio no aceptó este ofrecimiento y protestó durante los eventos vendimiales. Esto llevó al Ejecutivo a presentar una segunda propuesta el 7 de marzo, modificando las cuotas y el bono. También se fijó una mesa de revisión en septiembre. 

Días después, tras bajar la oferta a las bases, las partes firmaron el acuerdo. Sin embargo, la paz entre el SUTE, conducido por el kirchnerismo, y el gobernador Rodolfo Suarez duró apenas unos meses, ya que a partir de mayo comenzaron los reclamos por la reapertura de paritarias.

“A raíz de la compleja situación financiera que atraviesa el país y de la alta inflación que acarrea la crisis económica nacional”, el Ejecutivo anunció a mediados de junio que adelantaba al mes siguiente la franja de aumento del 5% prevista para noviembre, y también la convocatoria a negociaciones que se había fijado para septiembre.

Al mes siguiente, Suarez confirmó que llamaría a los gremios, entre ellos el SUTE, para volver a discutir los sueldos de los estatales. El 21 de julio, el Gobierno propuso el 5% de ajuste en julio (ya anunciado) un 12% en agosto (al 5% programado se sumó otro 7%), y un 5% en septiembre, octubre y noviembre; no acumulables, calculados sobre la base fija de diciembre de 2021.

Cabe recordar que a mediados de ese mes se conocieron los índices inflacionarios de junio, que en Mendoza llegaron al 5,9%, con un acumulado del 38,2%, según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE).

Al sindicato no le convenció la propuesta y llamó a un paro de 48 horas y a una movilización en la vuelta a las aulas tras el receso invernal.

La marcha hacia Casa de Gobierno, en la que participaron otros gremios, sorprendió por su masiva convocatoria, pese a la vigencia del ítem aula sobre los docentes.

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Luego del contundente paro, el Gobierno decidió aplicar el incremento por decreto a comienzos de agosto.

Esta medida no le cayó bien a la conducción del SUTE, en un contexto que venía “caliente” entre huelgas, movilizaciones y cruces en redes sociales y conferencias de prensa. En medio del conflicto, el gremio decidió convocar a un paro de 72 horas, para los días 8, 9 y 10 de agosto, con una otra movilización a Casa de Gobierno.

Al otro día se publicaron los datos de la inflación de julio. En la provincia ascendió al 7%, una cifra récord, y el acumulado en los primeros siete meses del año trepó al 48%, de acuerdo a los datos de la DEIE. En este escenario, el Gobierno hizo uso de la cláusula de revisión sujeta al devenir económico y convocó nuevamente a paritarias. 

Los sindicalistas y el Ejecutivo volvieron a verse las caras el 18 de agosto, en la Subsecretaría de Trabajo. Allí, Beatriz Martínez les propuso modificar entre un 1% y un 1,5% los tramos de incremento, llevándolos al 7,5% en septiembre, 7% en octubre y 7% en noviembre.

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De esta manera, el aumento promedio subió al 72% para el periodo enero-noviembre, “por encima de la inflación”, explicó la subsecretaria de Modernización. Finalmente, acordaron un 7% en septiembre, un 8% en octubre y un 7% en noviembre. 

La reunión pasó a un cuarto intermedio hasta el pasado viernes, donde el Gobierno presentó “mejoras” que convencieron al SUTE para bajar la propuesta a las bases, relacionadas con algunos ítems: subas del 35% sobre el adicional “Estado Docente” y el “Celador Paritaria 2008”, más el compromiso de analizar revisiones en las segundas quincenas de septiembre y noviembre.

Sobre el conflicto, Suarez afirmó: “Sabemos que todos los salarios son bajos, no sólo de los empleados públicos, sino también de los trabajados del sector privado. Hay mucha gente, además que no tiene trabajo y tiene que vivir de planes, que también son bajos. Acá a nadie le alcanza la plata, con este proceso inflacionario, con esta distorsión de la economía, con este gobierno nacional con diferencias políticas que afectan a la economía, la situación social”.

Y añadió: “Llamo a la reflexión a los dirigentes gremiales para que entiendan esta situación, para que trabajemos juntos y para que partamos de la buena fe”.

Los docentes discutieron el ofrecimiento en los departamentos el miércoles y tuvo el visto bueno en Ciudad, Guaymallén, Las Heras, San Rafael, La Paz, Junín, San Martín, Maipú y Godoy Cruz. Este jueves se realizó el plenario general, en Tupungato, donde se resolvió aceptar la propuesta.