Tras el posteo en las redes sociales de Wanda Nara, en el que anunciaba su feliz reconciliación con su esposo, Mauro Icardi, luego de un escándalo mediático que incluyó a la China Suárez como la tercera en discordia, la empresaria y modelo decidió reaparecer en Instagram. Allí subió tres historias.
En la primera reflejó una fotografía junto a su hija Magnolia, fruto de su relación con su ex pareja Benjamin Vicuña y otras dos relacionadas con Objetos, la película que se encuentra rodando en España y cuyo elenco está conformado por: Daniel Aráaoz, Andy Gorostiaga, Maitane San Nicolás y la participación especial de Zorion Eguileor.


La tercera en discordia
El miércoles pasado, la ex protagonista de ATAV había hecho un contundente descargo en sus redes sociales donde se refería por primera y única vez al escándalo mediático con Nara. “Escribo esta carta para bajar el ruido externo de mentiras, maltratos y miradas inclinadas en la construcción de historias manipuladas para, una vez más, ser el chivo expiatorio de la violencia mediática. He guardado por mucho tiempo silencio por varias razones. La principal, por miedo e inexperiencia, por no saber cómo nombrar el nivel de mentiras y atrocidades que se dicen para sustentar el minuto a minuto televisivo”, señaló a modo de introducción.
Luego se adentró en las versiones que la involucraron directamente en la separación de Wanda y Mauro: “Lo que está sucediendo hoy tiene detrás una historia mucho más grande y profunda, de la que seguramente muchas mujeres van a sentirse identificadas”, adelantó. Y siguió: “Me ha tocado relacionarme con hombres a los que le he creído siempre sus palabras: que se estaban separados o separándose y que no había conflictos. Siento en esta situación un Deja Vu infernal, donde vuelvo a pagar con mi reputación cuestiones que son de dominio personal de cualquier mujer. Una repetición que deja a la luz mi inexperiencia y, sobre todo, profunda credibilidad que le di a estos hombres que luego guardaron silencio dejando que me comieran los lobos”.
Enseguida, Suárez añadió una reflexión con perspectiva de género: “Parece que es más creíble para esta sociedad, sabiendo cómo se manejan ellos siempre, que yo sea la mala, la que engaña y no la engañada”. En el mismo sentido, pareció aludir al matrimonio Icardi-Nara al asegurar: “Es más fácil pegarme a mí, para descargar. El costo de sostener la imagen de una familia feliz lo pago yo, no el hombre que fue irracional o tuvo un desliz. Todos quedan bien parados”.
