El intendente Roberto Righi le solicitó este miércoles al gobernador Rodolfo Suarez la restricción del turismo interno, una decisión que ya tomaron sus pares de San Rafael y de Malargüe. Pero el jefe comunal peronista fue más allá y también decidió dar otro paso hacia atrás: la prohibición de las reuniones familiares y que los locales gastronómicos sólo usen la modalidad del take away. 

En concreto, el intendente observa con preocupación el crecimiento de casos en el Gran Mendoza, que este martes tuvo un pico de 44 casos, y decidió pedirle al gobernador que autorice a Lavalle a dar marcha atrás hasta el 31 de julio con estas actividades:

  • El turismo interno, tal como se exceptuara en el artículo 3 del decreto 762/2020 al departamento de San Rafael.
  • La realización de ceremonias religiosas en iglesias, templos y lugares de culto correspondientes a entidades religiosas inscriptas en el Registro Nacional de Cultos.
  • Bares, confiterías y restaurantes con modalidad de atención en el local. Permitiéndose únicamente la modalidad “pase y lleve” como así también delivery.
  • La realización de reuniones familiares según se autorizara en artículo 3 del decreto 775/2020.

De hecho, en Lavalle no están exentos de la pandemia. El mismo intendente informó que hasta el momento hay siete positivos en el departamento, que están internados en el hospital Sícoli. 

INFORMACIÓN IMPORTANTE
Vecinos y vecinas, hasta la fecha tenemos 7 casos de COVID-19 positivos en Lavalle. pic.twitter.com/vkiT6qoarH

— Roberto Righi (@RRighii) July 15, 2020

Así, mientras el Gobierno provincial espera los datos de este miércoles, algunos intendentes comienzan a replegarse en sus territorios. En la mañana de este miércoles, el radical Juan Manuel Ojeda le solicitó también a Suarez no recibir turismo interno en su departamento. A su vez, el intendente Emir Félix era el único hasta el momento que había pedido y prorrogado la medida para evitar la circulación del virus. 

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