Los familiares de los rugbiers imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell emitieron un comunicado en el que explicaron las razones por las que prefieren evitar a la prensa. Además, respaldaron la actuación del abogado defensor de los jóvenes, Hugo Tomei, y aseguraron que “el dolor los abruma”.

En un escrito, los padres y madres de los detenidos cuestionaron las “reiteradas e insistentes manifestaciones en diferentes medios masivos” por parte de otros “profesionales del derecho”, que con sus dichos “atentan contra la ética profesional”.

En ese sentido, indicaron: “Hacemos saber que el núcleo familiar de cada uno de nuestros hijos vinculados a la instrucción penal preparatoria (…) jamás intentó comunicarse de manera individual o conjunta, personal o telefónica, con ningún letrado de la matrícula que no fuera el Dr. Hugo Tomei, cuyo ejercicio profesional merece nuestra plena confianza y la de nuestro hijos”.

En el documento aseguraron además estar “de acuerdo con el ejercicio de su tarea técnica”, y consideraron que fue “respetuosa de los sentimientos de los padres y seres queridos de la víctima”.

“Su silencio en los medios es nuestra forma de manifestarnos ante el dolor que nos abruma a todos; puesto que también somos padres y rechazaríamos que el profesional designado recorra los espacios televisivos para fomentar en cada momento la revictimización”, señalaron.

Además, subrayaron en contraposición “las reiteradas e insistentes manifestaciones públicas en los diferentes medios masivos de comunicación por profesionales del derecho, algunas de las cuales atentan contra la ética profesional que dicen defender”.

El texto lleva las firmas de familiares de Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Blas Cinalli, Enzo Comelli, Ayrton Viollaz, Luciano Pertossi, Matías Benicelli y Lucas Pertossi, imputados con prisión preventiva como coautores del “homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” de Fernando y por las “lesiones” que sufrieron sus amigos.

Y también suscribieron el documento los padres de los dos jóvenes que fueron acusados de ser “partícipes necesarios” por la fiscal del caso, Verónica Zamboni, Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, quienes permanecen en libertad.

La manifestación pública llegó en el mismo momento en el que los acusados están por acceder al beneficio de la prisión domiciliaria. Es por ello, que se chequeaba que las pulseras que iban a utilizar funcionaran al igual que la conexión de internet en sus lugares de residencia.