Policías de Investigaciones detuvieron la noche del lunes a Facundo Medina (18), quien era buscado desde hace casi cuatro meses por el doble crimen del barrio Santa Teresita de Las Heras.

El sospechoso, quien cumplió la mayoría de edad y era menor cuando ocurrió el hecho, fue imputado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de coautor y quedó a disposición de la Justicia Penal de Menores.

Por el hecho de sangre se encuentran con prisión preventiva los hermanos Maximiliano Horacio y Franco Jesús Villalba Quiroga, alias Cara de Loco y Macaco, respectivamente, conocidos por ser integrantes de gavilla familiar Los Canavis.

De esa forma, los tres presuntos autores del doble asesinato de Daniel Ezequiel Kelo Roldán (22) y Alexis Alejandro Corzo (15) quedaron tras las rejas.

En el hecho también fueron heridos Mauro Nicolás Aguirre (25) y Rodrigo Damián Bebe Cruzate (21) –para quien estaban dirigidas las balas–, razón por la que los sospechosos también están imputados por esas lesiones agravadas. 

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Tras completar las tres detenciones, a la instrucción, que lidera el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, sólo le resta incorporar una serie de testimoniales para poder cerrarla y solicitar la elevación a juicio.

Lo cierto es que Medina fue capturado por efectivos de la División Homicidios en horas de la noche del lunes en la Terminal de Ómnibus de Mendoza, en Guaymallén, cuando estaba con intenciones de abordar un colectivo para huir de la provincia.

Previamente, el joven ya se había alejado del Gran Mendoza al dirigirse al departamento de San Carlos días después de ocurrido el doble crimen. Allí había permanecido varias semanas hasta que regresó en febrero a Las Heras, según fuentes investigativas. 

Tras su regreso, hasta se lo había visto andando en moto por las calles del Santa Teresita y también en su domicilio, situado sobre calle Álvarez Condarco, agregaron. No obstante, los sabuesos no habían logrado dar con él durante las tareas de vigilancia en la zona.

Finalmente, los pesquisas en las últimas horas recibieron el dato sobre las intenciones de Medina de escaparse de la provincia en colectivo, por lo que se montó el operativo que desembocó en su captura.

La coartada trunca

Hace poco más de un mes, los hermanos Villalba Quiroga buscaron la libertad durante la audiencia de prisión preventiva en su contra. En la misma, a través de su abogado defensor, aseguraron que el día y a la hora que las víctimas fueron asesinadas se encontraban en el cumpleaños de uno de sus sobrinos.

Pese a eso, para la jueza María Julieta Espínola, del Juzgado Penal Colegiado Nº 2, tuvieron más peso las pruebas presentadas por Pirrello, no creyó la versión de los hermanos y les dictó la medida de coerción.

Los integrantes de la familia Canavis también intentaron desligarse asegurando que no tenían relación alguna con Medina, aunque una en las redes sociales se hallaron intercambios de comentarios entre ellos, los que también fueron sumados al expediente.

Otro de los elementos clave en la causa es que el día anterior al doble crimen la casa y un quincho de los Villalba Quiroga fueron blanco de ataques con arma de fuego. 

Por esa agresión armada fue señalado el Bebe Cruzate, a quien los hermanos Canavis habrían ido a buscar para terminar con su vida, después de tener con él innumerables broncas, revelaron efectivos con experiencia en la zona. 

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La reconstrucción realizada por los detectives de Homicidios sostiene que eran cerca de las 21 cuando el Cara de Loco y el Macaco junto a Medina abordaron armados una Fiat Fiorino blanca, a sabiendas que el Bebe estaba en el Santa Teresita. 

Tras recorrer algunas cuadras, observaron a Cruzate, en una esquina de calles Albox y Libertad, junto a un grupo de jóvenes que solía frecuentar en la barriada, pero que poco tenían que ver con el conflicto. Sin importarles, descargaron una lluvia de disparos contra ellos.

Los proyectiles alcanzaron a Roldán y Corzo en el pecho, mientras que a Aguirre le dieron a un costado del tórax. Mientras que a quien intentaban herir sólo le dieron en el brazo izquierdo. 

Tras ser trasladados al Hospital Carrillo, Roldán y Corzo dejaron de existir producto de las heridas y en el nosocomio se vivieron momentos de tensión con los familiares de las víctimas.