No hay pieza más preciada en el los joyeros de las familias reales europeas que las coronas. Es el símbolo que define una institución de siglos y, aunque ya no se estila usarlas en actos oficiales, siguen sosteniendo en el imaginario colectivo la definición de la excelencia monárquica.

Pero ahora, la Corona Sueca perdió un par de puntos en su nivel real… a causa de un robo.

The Daily Mail y Aftonbladet informaron de que el suceso tuvo lugar el martes por la tarde en la catedral de Strängnäs (al sureste de Suecia), a 80 kilómetros de Estocolmo.

Los ladrones robaron dos coronas, una perteneció a la reina Cristina de Suecia, mítico personaje interpretado por Greta Garbo en el filme del mismo título dirigido por Rouben Mamoulian. La otra, al rey Karl IX, otro monarca del siglo XVII.

Royal Central informa de que eran coronas funerarias y que habían sido exhumadas tiempo atrás para poder exhibirlas más tarde en la catedral.

Según los informes, las joyas robadas se encontraban en ese mismo momento en urnas de cristal y con la catedral abierta en horario de visita. La policía sueca asegura haber visto a dos hombres huir en lancha.

Aún no han sido arrestados los ladrones, pero según comentó a la prensa un portavoz de la policía, “hoy nos ganan por 1-0; no sabemos qué deparará mañana”.

La policía está al acecho de los sospechosos y ha comenzado una gran persecución con helicópteros y lanchas motoras, según Thomas Agnevik, vocero de la policía, quien dijo que las joyas perdidas no tenían precio, y que no era posible ponerles un valor económico porque eran de “interés nacional”.