Colombia elige este domingo en la segunda vuelta electoral al presidente que regirá los destinos de esta nación entre los años 2018 y 2022.

Así, los ciudadanos tendrán que decidir entre dos opciones distintas: Iván Duque, cuyos posicionamientos se identifican más con la derecha del espectro político, y Gustavo Petro, que representa la izquierda.

En la primera vuelta, celebrada el pasado 27 de mayo, Duque obtuvo el 39,14% de los votos y Petro el 25,08%. Según la norma electoral colombiana, se lleva a cabo el balotaje –segunda votación– cuando ninguno de los aspirantes logra más del 50% de los votos válidos emitidos.

Lo más relevante de estos comicios es que por primera vez, en más de medio siglo, los colombianos acuden a las urnas en paz luego de los acuerdos firmados en 2016 por el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), otrora la guerrilla más antigua del continente.

El nuevo proceso contará con el mismo padrón de la anterior elección, es decir: 36.227.267 de posibles votantes dentro y fuera del territorio.

Gustavo Petro es el aspirante de los partidos Colombia Humana, Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais) y Fuerza Ciudadana. La psicóloga y política colombiana Ángela María Robledo Gómez, es su candidata a vicepresidenta.

El candidato izquierdista, de 57 años, es un político y economista nacido en Ciénaga de Oro, departamento de Córdoba.

Formó parte de la organización guerrillera insurgente de centro izquierda M-19. En esa época utilizó como nombre de guerra: ‘Aureliano’, en honor al coronel Aureliano Buendía, personaje de la novela ‘Cien Años de Soledad’, escrita por Gabriel García Márquez.

En su carrera política fue electo como senador (2006). Luego se presentó como candidato a la Presidencia (2009), sin éxito, y resultó electo como alcalde de Bogotá, puesto que desempeño entre 2012 y 2015.

A lo largo de la actual campaña presidencial, Petro ha denunciado varios ataques violentos, así como la ejecución de un supuesto fraude electoral debido a algunas inconsistencias en el sistema técnico electoral y el acompañamiento del proceso.