El Gobierno nacional hizo oficial la quita de subsidios para las tarifas de luz y gas que comenzarán a regir en junio y que tendrán un impacto en los usuarios de ingresos medios y bajos, que ahora pagarán boletas más caras, pero con topes.
Las estimaciones dan cuenta que los aumentos podrán superar el 150%. Se trata de cuatro resoluciones de la Secretaría de Energía que simplifican los esquemas y se avanza en el recorte de las subvenciones para ir hacia otro modelo, que será la canasta energética.
En el caso de la luz , los usuarios del segmento N1 (altos ingresos) pagarán el 100% del costo, al igual que los comercios e industrias. Esto implicará en un aumento del 20%.
Por otra parte, los sectores de ingresos bajos y medios (N2 y N3) tendrán un incremento más importante en la boleta final del 99% y 155%, respectivamente.
Para estos sectores además se modificaron los topes de kWh/mes a partir de los cuales se paga el valor completo del servicio.
“Para la demanda de usuarios categorizados en el Nivel 2 el límite del consumo base se fija en TRESCIENTOS CINCUENTA (350) kWh/mes. En tanto, para la demanda de usuarios categorizados en el Nivel 3, el límite del consumo base se fija en DOSCIENTOS CINCUENTA (250) kWh/mes”, indica la resolución.
En tanto, en el caso del gas, también habrán aumentos a partir de junio. Estos incrementos no incluyen a los sectores de altos ingresos, ya que abonan la tarifa sin subsidios desde abril.
En el caso de los segmentos de ingresos bajos y medios (N2 y N3), los incrementos serán cercano al 100% y al 81%, respectivamente.
En este sentido, la resolución aclara que se unifican los topes de consumo para los usuarios N2 y N3, establecidos en octubre del 2022. El gasto realizado por encima de ese límite se pagará sin subsidios.
