Tras el rechazo del DNU que le permitía a la Secretaría de Inteligencia del Estado contar con 100 mil millones de pesos de fondos para gastos reservados, la SIDE se encuentra en pleno procesos de reestructuración. 

Los principales cambios en el organismo a cargo de Sergio Neiffert se han producido en análisis, contrainteligencia, reunión y apoyo, entre otros. Actualmente, la SIDE cuenta con una planta de 1.800 personas, pero desde el Ejecutivo quiere reducir ese número casi a la mitad.  

Queremos echar a todos los que no estén alineados con nuestra idea de Inteligencia. La idea es reformar el organismo, pero no todos los que pasaron a disponibilidad van a ser desplazados. Algunos van a ser reasignados”, manifestaron desde el organismo.

Por este motivo, el equipo administrativo de Neiffert le solicitó a la Justicia los expedientes de las causas que involucran a espías: quieren evaluar su trayectoria.  Además, ya dieron de baja a cientos de contratos y pusieron a disposición un plan jubilatorio para un grupo agentes de planta permanente.

Otro punto que la nueva gestión está estudiando son los nombramientos de la SIDE en el exterior. Uno de los casos que más ruido produce es la designación en la embajada de Madrid del exsecretario administrativo del Ministerio de Capital Humano, Agustín Sánchez Sorondo.

El actual director del organismo tiene en mente reestructurar el sistema de rendimiento de cuentas de la Secretaría de Inteligencia. Para eso, solicitará que se pida presupuesto por misión y a que los agentes presenten el sobrante del operativo junto a la notificación de si hubo financiamiento de un servicio externo.

La SIDE cuenta con un presupuesto anual de 78.000 millones de pesos, pero que gran parte de esa partida ya figura como devengados porque ya tienen un destino asignado. Por eso, puertas adentro del organismo remarcaron la importancia que el Congreso de la Nación apruebe el DNU que emitió el presidente, Javier Milei.

Los 100.000 millones de pesos se van a usar para comprar el equipamiento que se llevó la gestión de Caamaño”, expresó un alto funcionario.

Hace unas semanas, el Gobierno emitió un decreto en el que anunció la desintegración de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para la conformación de la SIDE.

La secretaría cuenta con una estructura compuesta por cuatro agencias: Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), Agencia de Seguridad Nacional (ASN), Agencia Federal de Ciberseguridad (AFC) y División de Asuntos Internos (DAI), que todavía no tiene titular.

El pedido de Mauricio Macri

En los últimos días, se difundió que Milei recibió a Mauricio Macri en la Quinta de Olivos, siendo el cuarto encuentro entre el actual jefe de Estado con el actual presidente del PRO. Durante la cena, el exmandatario nacional le manifestó al dirigente libertario sobre algunos cambios en la SIDE que están vinculados a causas que involucran a su gestión presidencial.

Macri puso sobre la mesa algunos sospechosos movimientos del abogado Ignacio Damián González, quien se presentó como apoderado de la SIDE en los juzgados donde se instruyen causas vinculadas a supuesto espionaje ilegal durante la gestión de Cambiemos.

Para el expresidente, se trata de una jugada de Santiago Caputo con quien mantiene una tensa relación. Por eso, le pidió al titular del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, que avance con un pedido de informes en la comisión bicameral de inteligencia para que el responsable de la SIDE, Sergio Neiffert, brinde explicaciones y envíe documentación, dada la “gravedad de los hechos trascendidos”, para esclarecer el tema.

Los reclamos de Macri hicieron efecto, ya que días después de la cena con Milei, el dirigente del PRO recibió un mensaje, por parte de un intermediario, de Neiffert, en el que lamentaba la situación y que las personas involucradas serían desplazadas. 

Pero en Casa Rosada aseguraron que no se han desplazado a nadie de la SIDE. Desde la Jefatura de Gabinete sostuvieron que esos supuestos despidos eran “completamente falsos”, que “no ocurrieron” y que, de hecho, el ministro coordinador “no habló de los agentes involucrados”.