La Terminal de Ómnibus de Mendoza presenta un contraste de dos realidades opuestas. Mientras el Espacio Costanera, ubicado en el ala oeste, fue inaugurado como el cierre de una transformación histórica del edificio, en el ala este el panorama es muy distinto: desvíos, embotellamientos, veredas intervenidas y complicaciones para circular forman parte de la rutina diaria.
Las obras que ejecuta la Municipalidad de Guaymallén sobre calle Alberdi, en el entorno de la terminal, buscan renovar la infraestructura urbana. Sin embargo, mientras avanzan los trabajos, vecinos, peatones y comerciantes aseguraron que el sector atraviesa una situación “crítica”.
A través de las cámaras los vieron robando en Godoy Cruz y quedaron detenidos
Dos hombres en situación de calle fueron detenidos la noche del jueves en calle Pedro Molina al 1210, en Godoy Cruz, después de que los operadores del Centro de Operaciones los vieran a través de las cámaras robando en una vivienda…
Caos vehicular y dificultades para cruzar
Quienes transitan diariamente por la zona describen un escenario complejo, especialmente durante las horas de mayor circulación. La reducción de calzadas, los desvíos y el movimiento de maquinaria pesada generan largas demoras tanto para automovilistas como para quienes llegan caminando a la terminal.
Los peatones sostuvieron que cruzar la calle Alberdi se convirtió en una verdadera odisea.
“Todos los días es caótico y no podés cruzar. Tenés que mirar por todos lados para que no te pase nada. En hora pico es imposible transitar, tanto para el peatón como para los conductores”, relataron a El Sol personas que recorren el sector diariamente.
A esta situación se sumó otro de los reclamos más repetidos: la escasa presencia de personal de tránsito para ordenar la circulación en uno de los puntos con mayor movimiento vehicular.
Comercios afectados
El impacto de las obras también se reflejó en la actividad comercial. Los locales ubicados sobre calle Alberdi aseguraron que desde el inicio de los trabajos las ventas disminuyeron alrededor de un 20%, principalmente porque muchas personas evitan pasar por la zona.

“Las ventas han bajado. La gente no puede caminar tranquila por las veredas con los pozos y las máquinas trabajando. Si bien la crisis afecta a todos, a nosotros nos golpea más porque dejó de haber el mismo flujo de personas”, explicaron comerciantes del lugar.
La situación de las obras
El jefe de Operaciones de la Terminal, Omar Olmos, reconoció los reclamos que llegan desde comerciantes y usuarios, aunque aclaró que los trabajos que generan las complicaciones no dependen de la administración del edificio.
“Estamos al tanto de los reclamos por las obras y de la situación que viven comercios y peatones. Pero se debe entender que son obras que corresponden al municipio”, explicó.

Olmos remarcó que la remodelación de la terminal ya concluyó y consideró que las intervenciones sobre el entorno eran necesarias para modernizar servicios que tenían varias décadas de antigüedad y mejorar el acceso de los pasajeros.
El tiempo que demorarán
Por su parte, el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, sostuvo que los trabajos demandan tiempo debido a la complejidad de la intervención, que incluye el recambio de redes de cloacas, alumbrado público y la reconstrucción integral de la infraestructura vial.
Según estimó el jefe comunal, la obra finalizará en septiembre, cuando se habiliten todos los servicios y quede normalizada la circulación.
Hasta entonces, el municipio mantendrá la modalidad de trabajo con media calzada habilitada y, en la etapa final, será necesario realizar un corte total para concluir la intervención.
Una terminal renovada, pero con acceso complicado
La inauguración del ala oeste marcó el final de un proceso de modernización iniciado en 2017. La intervención alcanzó cerca de 45.000 metros cuadrados, distribuidos entre las cuatro alas del complejo, con una inversión superior a 25 millones de dólares.

La última etapa incorporó un nuevo estacionamiento, accesos automatizados, climatización integral, más de 100 cámaras de videovigilancia, oficinas y una ampliación de la oferta comercial, que pasó de 117 a 180 locales.
Actualmente, la Terminal de Ómnibus recibe alrededor de 1,5 millones de pasajeros y visitantes por mes y opera cerca de 40.000 servicios de transporte mensuales, consolidándose como uno de los principales centros de movilidad del país.
