El Gobierno le otorgó a la flamante Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) una multimillonaria cifra para el “fortalecimiento del Sistema de Inteligencia Nacional“, según indica el decreto 656/2024 publicada en el Boletín Oficial.
La nueva SIDE surge luego de la disolución de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y contará con cuatro áreas bajo su órbita: el Servicio de Inteligencia Argentino; la Agencia de Seguridad Nacional; la flamante Agencia de Ciberseguridad, y la instancia de control de cada una, la División de Asuntos Internos.
Según la norma, estos fondos tendrán el carácter de reservados como lo establece el artículo 38 bis de la ley 25.520, es decir, que la rendición de estos gastos sólo se hará en medida que no afecte los trabajos de inteligencia.
“Se dispuso una profunda transformación del Sistema de Inteligencia Nacional con el objeto de crear los mecanismos necesarios para el funcionamiento coordinado entre los diferentes organismos de inteligencia con el fin de proteger la soberanía nacional, preservar el orden constitucional y formular apreciaciones de inteligencia útiles para la consecución de los objetivos nacionales”, argumenta el decreto.
El otorgamiento de esta cifra de carácter reservado causó inmediato malestar en la oposición que salieron rápidamente a cuestionar la decisión de la administración de Javier Milei.
Una de las primeras en manifestarse al respecto fue la exsecretaria de Legal y Técnica Vilma Ibarra, quien consideró que de esta manera “la libertad retrocede y avanza el poder y la oscuridad de los servicios de inteligencia”, publicación que fue reposteada por el ex presidente Alberto Fernández.
“100 mil millones de pesos para la SIDE en gastos reservados, la jubilación mínima pasa a $254.454, 42. El Presidente del ‘cambio’ a decretazo puro y duro gracias a los legisladores que le delegaron facultades”, señaló por su parte la senadora de Unión por la Patria, Juliana Di Tullio.
