En la costa de Chubut, frente al pequeño pueblo de Camarones, se encuentra la Isla Tova, un lugar que ha captado la atención de un grupo de científicos del Conicet debido a una comunidad de gatos que habita allí. Estos felinos, únicos en su tipo, han vivido sin contacto humano, lo que los convierte en un interesante objeto de estudio para comprender cómo interactúan con el ecosistema nativo.
Georgina Squartini, licenciada en Ciencias Biológicas y becaria del Conicet, lidera la investigación en esta remota isla. Acompañada por un pequeño equipo, Squartini pasó varias semanas en la Isla Tova, instalándose en una carpa para observar de cerca a los felinos y otros animales que comparten este espacio. A pesar de las duras condiciones climáticas y la falta de comunicación con el continente, lograron recopilar valiosa información sobre el comportamiento de estos gatos asilvestrados.


Uno de los principales focos de la investigación es evaluar el impacto de los gatos sobre la colonia de pingüinos de Magallanes que habita en la isla. Squartini y su equipo utilizaron cámaras trampa para captar imágenes de los felinos en su entorno natural, descubriendo que su dieta se basa principalmente en cuises, conejos y, en menor medida, en pingüinos y otras aves. Sin embargo, no encontraron pruebas concluyentes de que los gatos depreden directamente sobre los pingüinos, lo que sugiere que podrían estar aprovechando cadáveres de estas aves.
La presencia de conejos en la Isla Tova también ha despertado interés. Estos animales, introducidos por colonos humanos en el pasado, han sobrevivido y se han reproducido en el aislamiento, convirtiéndose en una parte integral del ecosistema de la isla. La interacción entre los gatos y los conejos es otro aspecto que los científicos están investigando para entender cómo estas especies introducidas afectan a las nativas.


Uno de los grandes enigmas de la supervivencia de los gatos en la Isla Tova es la falta de agua potable. Squartini sugiere que los felinos podrían estar hidratándose con la escasa agua de lluvia acumulada en las rocas o a partir de la alimentación de otros animales, lo que añade una capa más de complejidad a la adaptación de estos animales al entorno.
Los estudios continúan, con el objetivo de completar el análisis de muestras y combinar los datos obtenidos de las cámaras trampa. Los resultados podrían ofrecer nuevas perspectivas sobre la dinámica entre especies introducidas y nativas en ecosistemas aislados, como el de la Isla Tova. La investigación promete desvelar más sobre estos enigmáticos felinos que han logrado sobrevivir en un entorno tan extremo y peculiar.
Fuente: con información de Infobae.
