La decisión del presidente ruso, Vladímir Putin, de poner en alerta a su fuerza nuclear es un intento de distraer a la población sobre “lo que va mal en Ucrania”, dijo este lunes el ministro británico de Defensa, Ben Wallace.
El líder ruso está sumido en una “batalla retórica” al tratar de “recordarle al mundo” que tiene la disuasión nuclear, añadió el ministro en unas declaraciones a la cadena BBC.
Según el titular de Defensa, Rusia no ha conseguido mantener el calendario programado sobre la invasión de Ucrania, ya que los ucranianos están presentando una fuerte batalla.
Algunos medios británicos han indicado que el Kremlin se habría marcado como objetivo tener el control de las principales ciudades ucranianas en unas 24 a 48 horas después de iniciar la incursión.
Sin embargo, este lunes el mando militar ucraniano declaró que las Fuerzas Armadas del país detuvieron el avance de las tropas rusas y lograron que “redujeran el ritmo de la ofensiva” en Kiev, que está siendo atacada desde hace días.
“Fracasaron todos los intentos de las tropas de ocupación rusas de cumplir sus objetivos”, afirmó el general coronel Oleksandr Syrski, comandante en jefe del Ejército de Tierra, sobre los intentos de las fuerzas del Kremlin de tomar por asalto los alrededores de la capital.
Syrski, citado por la agencia UNIAN, subrayó que “el enemigo sufrió bajas considerables”, por lo que “las tropas rusas están desmoralizadas y agotadas”.
“Hemos demostrado que sabemos defender nuestra casa de huéspedes que no hemos invitado”, agregó el general.
Tres errores
“La amenaza nuclear de Vladimir Putin muestra lo mal que le va en Ucrania” es el título de un artículo publicado en The Economist, que detalla los principales tres errores del líder ruso en la invasión de Ucrania.
- Subestimar a su enemigo
“Tal vez creyó en su propia propaganda: que Ucrania no es un país real, sino una falsificación erigida por la CIA y dirigida por sinvergüenzas que son despreciados por el pueblo que gobiernan. Si esperaba que Ucrania se derrumbara a la primera demostración de fuerza rusa, no podía estar más equivocado”.
- Gestionar mal sus propias fuerzas armadas
“Quiere instalar la idea de que Rusia no está en guerra, sino en lo que llama una operación de desnazificación” pero sólo logró confundir a los soldados, que esperaban ser recibidos como liberadores y se encontraron con una aguerrida resistencia militar y civil. “Si muchas de sus tropas mueren en el intento de aplastar ciudades ucranianas, como es probable, no podrá encubrirlo en casa”, adelanta.
- Subestimar a Occidente
“Como dictador al que le cuesta entender que la fe de la gente en la democracia es genuina, es casi seguro que se ha visto sorprendido por la oleada de apoyo popular a Ucrania, el apoyo que ve a los londinenses ponerse de pie al son del himno ucraniano y a la Puerta de Brandenburgo en Berlín iluminada con el azul y el oro de la bandera ucraniana”.
