Foto: Prensa Deportivo Morón.

Godoy Cruz afrontará este domingo un partido que puede marcar un punto de inflexión en su temporada. El equipo mendocino recibirá a Racing de Córdoba en el estadio Estadio Feliciano Gambarte, en el estreno oficial de Pablo De Muner como entrenador del Tomba. El encuentro aparece como la primera gran prueba para un plantel golpeado por la irregularidad y necesitado de resultados para recuperar protagonismo.

La llegada del nuevo cuerpo técnico generó un cambio de clima en la Bodega luego de semanas atravesadas por la falta de funcionamiento y los malos resultados. Durante los entrenamientos, De Muner comenzó a introducir modificaciones tácticas y trabajó variantes con la intención de darle otra identidad al equipo. Además, el DT deberá lidiar con varias bajas sensibles, un condicionante que obliga a rearmar piezas en un momento delicado del campeonato.

El regreso al Gambarte también suma un componente especial para el mundo bodeguero. El hincha de Godoy Cruz volverá a acompañar en gran número con la expectativa de encontrar señales de recuperación futbolística y de que el estadio vuelva a transformarse en una fortaleza. La presión por revertir el presente será uno de los factores que deberá administrar el nuevo entrenador en su debut oficial.

Del otro lado estará un Racing de Córdoba que llega con un presente competitivo y que intentará aprovechar la necesidad del local. El conjunto cordobés buscará sacar ventaja del contexto y golpear en un escenario donde todas las miradas estarán puestas sobre el inicio del ciclo De Muner. Para Godoy Cruz, el duelo representa mucho más que tres puntos: será la oportunidad de empezar a reconstruir confianza y encender nuevamente la ilusión de pelear en los puestos de arriba.