La Ciudad de Mendoza dispuso una nueva actualización de las tasas municipales que comenzará a regir a partir de septiembre, con el objetivo de sostener los servicios que brinda el municipio. Sin embargo, aclararon que buscaron generar el menor impacto posible sobre comerciantes, vecinos y contribuyentes.

En este marco, la Unidad Tributaria Municipal (UTM) pasará de $125 a $130, lo que representa un incremento del 4% respecto del valor vigente durante agosto.

Esta actualización tendrá incidencia directa sobre los Derechos de Comercio, cuya determinación se encuentra vinculada al valor de la UTM.

Según el municipio, la decisión busca mantener una actualización moderada en los distintos rubros comerciales. A la vez, busca acompañar la actividad de comerciantes, emprendedores y empresas que desarrollan sus actividades en la capital mendocina. 

Un impacto atenuado en los Derechos de Comercio

Los valores correspondientes a distintos rubros permiten observar el alcance concreto de esta actualización. Por ejemplo, dentro del sector de restaurante y/o parrillada, un importe de $250.000 en agosto pasará a $260.000 en septiembre. Del mismo modo, otro valor de $130.938 se actualizará a $136.175, mientras que un importe de $87.313 pasará a $90.805.

La misma variación se refleja en otros sectores. En el rubro minimercados, por ejemplo, un importe de $50.438 en agosto pasará a $52.455 a partir de septiembre, mientras que otro valor de $26.875 se actualizará a $27.950.

De esta manera, la modificación de la UTM permite establecer una actualización del 4%, evitando variaciones de mayor magnitud en los montos correspondientes a los diferentes rubros.

Un esquema diferenciado para la Tasa por Servicios a la Propiedad Raíz

Por otra parte, la Ciudad de Mendoza resolvió aplicar un criterio diferente para la Tasa por Servicios a la Propiedad Raíz, desvinculando parcialmente su actualización de la variación de la Unidad Tributaria Municipal y evitando así trasladar un mismo porcentaje de incremento de manera uniforme a todos los contribuyentes.

Para septiembre se estableció un incremento general del 5% en las alícuotas, junto con una actualización diferencial de los valores mínimos.

En el caso de los inmuebles baldíos, ya cuentan con un tratamiento tributario diferencial dentro de la política municipal, orientada a desalentar la permanencia de terrenos ociosos y promover su desarrollo y puesta en valor.

Mediante esta actualización prevista para septiembre, se establecen esquemas diferenciados según las características de cada tributo, procurando distribuir los ajustes y moderar su impacto.