La mora bancaria de las familias volvió a crecer en julio después de haberse frenado en junio, según estimaciones de la consultora 1816 en base a datos del Banco Central. Los atrasos de más de 90 días en préstamos a hogares subieron de 12,77% a 12,94%, mientras que la morosidad total del sector privado pasó de 7,63% a 7,73%. La irregularidad a nivel familiar aumentó en 23 de las 30 principales entidades financieras.

La suba se explicó principalmente por una caída en términos reales del saldo total de financiaciones, más que por un crecimiento del saldo en mora, que prácticamente no se movió. La morosidad es un cociente entre ambas cifras, por lo que cuando baja el denominador, el ratio sube aunque el numerador se mantenga.

El panorama se agrava al sumar las entidades no financieras -fintech, tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos-, donde la mora alcanzó el 33,7% en los préstamos a familias. Tarjeta Naranja y Mercado Pago concentran el 54% del financiamiento a hogares dentro de ese segmento. En total, sumando entidades financieras y no financieras, 5,9 millones de personas presentan algún atraso en sus pagos, sobre un universo de 20,8 millones de individuos con deuda. Es decir, el 28% de los sujetos de crédito del país está en mora.

Un dato que dimensiona el problema: la mitad de los deudores en mora debe menos de $626.000, unos USD 414. El monto puede parecer bajo, pero la consultora advirtió que en el primer trimestre de 2026 la mitad de la población argentina con ingresos percibía menos de $800.000 mensuales. Esos $626.000 representan cerca del 78% de un ingreso medio.

Como señal positiva, el informe destacó que las refinanciaciones de deudas siguen creciendo y ya alcanzaron un récord en décadas: solo las familias refinanciaron deudas por $2,6 billones. Ese proceso debería contribuir a que la mora empiece a descender en los próximos meses, aunque la reclasificación del deudor es escalonada: un moroso en situación 4 necesita al menos cinco meses para dejar de figurar como tal, y en situación 5 ese plazo se extiende a ocho meses.