Si no tenés cuero a tu disposición (aclaro que uso cuero de descarte, así lo aprovecho) podés usar una tela rígida de algodón, como una gabardina, y para endurecerla, pasarle un poco de cola vinílica con agua (sí, esa del colegio); la dejás secar unas horas, y así obtendrás un lienzo que no se deshilache.
Materiales:
– gomita de pelo
– restos de cuero o cuerina
– lápiz
– pequeño pedazo de cartón
– tijeras
Paso a paso:
– Cortar un cartón de 13 x 3 cm y doblarlo a la mitad por el largo.
– Dibujar una silueta de hoja o gota alargada, colocando el cabo hacia el doblez.
– Recortar la forma con el cartón doblado para usarla de molde.
– Abrir el cartón y trazar esa silueta sobre un retazo de cuero.
– Cortar.
– Tomar una gomita de pelo y anudar el moño al elástico.
Listo, ¡ya está! ¿Cómo te quedó? ¿La hiciste para vos, o para regalar? ¡Contame!
