Este sábado se conmemora como todos los años el Día Mundial del Síndrome de Asperger, una condición que afecta principalmente a la interacción de las personas con el entorno, y que pertenece a los trastornos del espectro autista (TEA).

El cerebro de las personas con este síndrome, tiene un funcionamiento diferente en la comunicación, en la interacción social y en la adaptación flexible a las demandas del día a día. La diferencia principal con el autismo, radica en que las personas con asperger tienen fluidez en el lenguaje y un nivel intelectual que suele ser superior al promedio.

La activista ecológica Greta Thunberg tiene esta condición.

“El síndrome de Asperger se caracteriza por la dificultad para la interacción social, las obsesiones, los patrones del habla extraños, pocas expresiones faciales y otras peculiaridades. Con frecuencia, los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen dificultad para comprender el lenguaje corporal de otras personas. Tal vez se embarquen en rutinas obsesivas y muestren una sensibilidad inusual a los estímulos sensoriales”, explicaron especialistas del Hospital John Hopkins.

El empresario, inversor y magnate sudafricano Elon Musk y la activista ambiental Greta Thunberg son dos personalidades que viven con esta condición, y son una evidencia de que las personas con Asperger pueden vivir una vida completamente normal.