La Sagrada Familia.

El sábado 2 de agosto a las 21 en la Sala Tejada Gómez, del Espacio Cultural Julio Le Parc, Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén, Carlos Pedrosa y un elenco de 13 actores pondrán en escena la comedia dramática El último paso. Los tickets, a $8.000, están disponibles por Entradaweb.

Los Epicúreos del Teatro y la Sagrada Familia

Carlos Pedrosa –licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Cuyo,  dramaturgo, actor y director– se dedica apasionadamente al teatro desde hace treinta años. El elenco que dirige –Sagrada Familia– está conformado por 21 actores, varones y mujeres, con un amplísimo rango etario: de 6 a 86 años.

En agosto, dentro del ambicioso proyecto Los Epicúreos del Teatro, estrenará tres obras de su autoría: el sábado 2, El último paso; el viernes 15, Comité de bienvenida y, el viernes 29, Vancana. Todas las puestas serán en la Sala Armando Tejada Gómez, en el Espacio Cultural Julio Le Parc, a las 21.

La entrevista

–¿Cómo empezaste en la actividad teatral, teniendo en cuenta que estudiabas Comunicación Social?
–En realidad, el amor por el teatro surgió a los 18 años. Hacía un año que había decidido estudiar Comunicación Social porque me gustaba la expresión y más, pero no conocía el teatro. Tenía esos sueños de actuar. Conocí el teatro en carne propia cuando me invitaron a un taller, en un elenco, que estaba en el Colegio Compañía de María. Yo iba al colegio Don Bosco. La profesora me dio a interpretar un personaje y dije: “Esto es lo mío, me encanta, quiero esto”.

–¿Eso fue a los 18 años, recién egresado del colegio?
–Estaba en quinto año y había decidido estudiar Comunicación Social. También quería ser actor y tener mi propio elenco, además de ganarme el Oscar, soñaba con todo eso… Y el público, veía que las cosas que hacía como actor gustaban. Fue en marzo de 1996, cuando me invitaron a ese elenco de teatro. Eso me marcó porque, mientras estudiaba Comunicación, tres años después, una persona que me conocía me invitó a dar teatro en un colegio de La Favorita, en una fundación. Comencé a dar teatro y comunicación, ahí pude unificar todo mi amor por las dos disciplinas.

–¿Cómo empezaste a estudiar teatro?
–No estudié teatro, sí hice teatro toda mi vida; obviamente, uno se instruye, pero no estudié en la Facultad de Teatro. En Comunicación elegí dos optativas, una con Víctor Arrojo, que era Práctica de Dirección; y otra, Luminotecnia. Me enamoré de la expresión y tengo una frase: “El teatro cura, el teatro sana y el teatro salva”. Lo he visto en los pibes, desde los 12 y 13 años, cuando están en primer año; hace 25 años que yo soy profesor, doy teatro en la secundaria, lo he visto en los adultos mayores, cuando creé, en 2010, Sagrada Familia, que ahora cumple 15 años. Obviamente, les pega de diferente manera el teatro, pero el teatro salva a estas franjas etáreas tan diferentes. Además, he hecho cortos, actué de extra y he dado cursos de oratoria: la expresión salva a la gente.

–¿El teatro cura psicológicamente, tienes evidencia empírica de ese proceso de sanación?
–El teatro cura a nivel psicológico cuando uno se siente solo, deprimido, ansioso, angustiado; lo he visto con los adultos mayores. Ahora, el elenco no es de adultos mayores, hay gente de todas las edades. El teatro, y cualquier expresión cultural, contribuyen al pensamiento paralelo, al pensamiento creativo, al pensamiento lateral. Lo he visto en la práctica con pibes que llegaron asustados, temerosos de que se fueran a burlar de ellos y, a mitad o a fin de año, hacían exposiciones, eso ya es un logro gigante. Lo veo en el adulto mayor; es emocionante. Hay gente que está hace 15 años en el elenco.
En esta oportunidad, es la primera vez que presento tres obras juntas y con tan poco tiempo de ensayo, que son cinco meses, porque siempre les dedicamos un año. La gente cambia porque le exijo mucho, le doy mucha letra; ese entrenamiento la cura, la sana, porque se olvida, quizás, de los problemas que tenía y ya su preocupación es esta.

–La metodología que utilizás para enseñar está basada en tu experiencia actoral, ¿verdad?.
–Exactamente, todo es práctica. Hago participar a todas las personas al poco tiempo de que ingresan porque eso las motiva; la gente quiere mostrar lo que hace en el teatro porque quiere comunicar algo, interpretar algo. Hay que darle esa oportunidad. Yo empiezo a crear historias que se me van ocurriendo. Este año fue una locura con este proyecto, que es Los Epicúreos del Teatro; nos fue muy bien con Parusía, que fue la tercera obra que escribí y la quinta que hacía el elenco. Nos fue muy bien: hicimos trece funciones por toda Mendoza, durante dos años. Como cumplimos quince años escribí la primera obra y me gustó, por lo que me animé a escribir otras dos.

–¿La dramaturgia fue simultánea con la práctica teatral o se produjo después, cuando tenías experiencia en la actuación?
–Siempre me gustó escribir cosas, o poesías o cuestiones. Mi profesora escribía las obras de teatro; las adaptaba a todos sus alumnos, que éramos cincuenta. Fue cuando dije: “Yo quiero escribir, me encantaría tener un elenco y escribir”. Comencé en los actos escolares. Como fui profesor en el año 2000, escribía los actos para los alumnos y les daba una cierta teatralidad de más, por decirlo así, que nunca está de más: hacía cosas teatrales con un músico. Así comencé a escribir y a soñar, también, con poder tener el elenco y las historias propias.

–Cómo es el proceso de ingreso al elenco?
–Invito a personas que voy conociendo, que se va copando con la idea. Hay mucha gente que quiere entrar, nos hicimos conocidos por esa gente y por quienes ven las obras. Obviamente, van familiares y otras personas del barrio; eso se contagia. Las obras tienen mucho texto y un mensaje… un secreto final.

–Así como están los payamédicos, ¿hay teatroterapia?
–Todo el teatro es terapia. Tengo un ejemplo: el de una mujer que iba a acompañar a su marido, adulto mayor, en 2010, ella se prendió; hoy tiene 86 años Martita, que es quien hace el final de la obra, El último paso. También se desbloquea el espectador porque muchas personas se acercan y dicen que se han identificado con tal o cual personaje. Ese es el mejor regalo, cuando lograste la empatía.

–¿Hay un elenco estable o siempre varía?
–Es estable, pocos han dejado porque desde 2010 empezamos con 7 y hoy somos 21, era de adultos mayores hasta 2017. Después, cuando me cayó la ficha de Parusía, que era una obra que quería escribir hace rato, me cerró y ahora es comunitario: todos permanecen.

–¿Dónde son las clases y los ensayos?
–Es en la misma fundación en la cual trabajo: Hijos del Corazón de María, en La Favorita. Allí hay un colegio privado, en las zonas periféricas de La Favorita, y creamos una sede en Las Heras en 2010, de la cual fui director. Nos encanta lo comunitario, allí empatizamos con la gente, creamos cosas con alegría, con el espectáculo, la cultura y todo eso. E inventamos ese elenco hermoso.

–En este momento estás estrenando tres obras. ¿Cuándo será el montaje de la próxima?
–Cuando hago una obra quiero mantenerla para que la vea todo el mundo porque quiero sacarle el jugo. Las primeras, quizás, que fueron monólogos, o hice una adaptación de Fausto Criollo en 2012, las representamos tres o cuatro veces. Es mucho esfuerzo para tan pocas funciones. Quiero hacer quince, veinte. Por eso me dio la locura de hacer tres obras y estrenarlas en el mismo mes. Quiero mantenerlas este año y el que viene. Cada obra toca una fibra del ser humano, de la emocionalidad o lo que sea. El elenco es de 20 personas, quiero que todas participen.

Acerca de Carlos Pedrosa

Dirige desde 2010 el elenco Sagrada Familia, ha publicado el libro Pasar la llama – Experiencias de teatro comunitario – Obras para realizar con adultos mayores. Protagonizó y produjo la miniserie Los Hijos del Valle, exhibida por el canal de aire 2VTV de Chile (2006-2007); extra en los filmes Vino a robar (Mendoza, 2013); Salvajes (Mendoza, 2023); Mensaje en la botella (Mendoza, 2023); Virgen de la Tosquera (Mendoza, 2024).

Dirigió y actuó en el videoclip Venceré, del grupo de rock Saturno, protagonizada por Sergio Maravilla Martínez. También actuó en: Esto es amor, quien lo probó lo sabe; Cuentos encantados; La dama del alba; Corona de amor y muerte y La nona, entre otros. Creó y produjo los elencos Los Gregoristas (Las Heras, 2025) y Arte Norte (Las Heras, 2025). Estuvo a cargo del área de Cine y Teatro en la Municipalidad de Las Heras desde 2004 al 2008. También desarrolla varias actividades en el área de la docencia, además de otros proyectos.

Distinciones

–Honorable Cámara de Diputados, por su aporte a la ficción televisiva mendocina (2007)
–Honorable Cámara de Diputados, declaración de interés cultural por el libro Pasar la llama
–Honorable Cámara de Senadores, por la obra Parusía. Somos almas (2024)

El elenco

Dora Chico, Laura Cocola, Liliana Groppa, Quique Montes, Ana María Orbelli, Cheli Spátola, Kiki Guajardo, Mayra Quintero, Marina Caratti, Marta Guidone, Olga Carota, Alejandro Aguirre, Claudia Armendáriz, Analía Pedrosa, Kuky Baldón, Adriana Viotti, Fátima Silva, Norma Morado, Agustina Filomia, Rodrigo Gil y Khalil Geraiges Lavarello

Programación

Obra: El último paso
Sinopsis: una mujer asiste a su propio velorio, observa detenidamente a sus deudos y a las particulares historias que cada uno tiene respecto de ella. Mientras tanto, otra mujer misteriosa se pasea por la sala. Todo es confuso. Algo está por suceder.
Lugar: Sala Armando Tejada Gómez, Espacio Cultural Julio Le Parc, Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén
Fecha; sábado 2 de agosto
Hora: 21
Tickets: $8.000 / Entradaweb

Obra: Comité de bienvenida
Sinopsis: una mujer ingresa en la guardia de un hospital y comienza una verdadera odisea con pacientes totalmente fuera de control, una enfermera algo prepotente y una duda que se va haciendo cada vez más grande. ¿Hasta cuándo vamos a estar acá?
Lugar:  Sala Armando Tejada Gómez, Espacio Cultural Julio Le Parc, Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén
Fecha: viernes 15 de agosto
Hora; 21
Tickets: $8.000 / Entradaweb

Obra: Vancana
Sinopsis: es de noche. Un hombre continúa con su organizada rutina diaria, pero, increíblemente, aparece un adolescente en su living y comienza a hacer preguntas. Quizá el pasado volvió para hacerlo sentir orgulloso del presente o quizá volvió… para confrontarlo.
Lugar: Sala Armando Tejada Gómez, Centro Cultural Le Parc, Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén
Fecha: viernes 29 de agosto
Hora: 21
Tickets: $8.000 / Entradaweb