Samsung presentó una unidad de almacenamiento SSD PM1743 con PCIe 5.0 diseñada para servidores empresariales y que puede alcanzar velocidades de lectura de hasta 13.000 MB/s y manejar 2.500K operaciones de entrada/salida por segundo (IOPS), casi el doble de lo que pueden hacer las mejores unidades PCIe 4.0 NVMe de las actualidad.
PCIe 5.0 admite hasta 32 gigatransferencias por segundo (GT/s), el doble que PCIe 4.0. Para aprovechar ese ancho de banda, Samsung desarrolló un controlador propio y trabajó con Intel para probarlo. “Juntos hemos resuelto los complicados problemas técnicos encontrados con PCIe 5.0 durante este periodo de evaluación inicial”, declaró el director de iniciativas tecnológicas de Intel, Jim Pappas.
El SSD ofrece una velocidad de escritura secuencial de 6.600 MB/s y una velocidad de escritura aleatoria de 250.000 IOPS, duplicando las especificaciones actuales de otras memorias similares. También ofrece una eficiencia energética mejorada de hasta el 30%. “Se espera que esto reduzca significativamente los costos de funcionamiento de los servidores y datacenters, al tiempo que ayuda a reducir su huella de carbono”, escribió Samsung.
Aunque PCIe 5.0 aún está en fase de despliegue comercial, la siguiente versión no está lejos. El PCI Special Interest Group dio a conocer la especificación PCI Express 6.0 que podría alcanzar los 256 GB por segundo a través de 16 carriles, el doble de rápido que PCIe 5.0 y cuatro veces más que la especificación 4.0. Sin embargo, ese formato tendrá que utilizar un nuevo truco llamado “tecnología de modulación de amplitud de pulsos” que puede transportar el doble de datos que los métodos existentes sin necesidad de utilizar frecuencias ridículamente altas.
Samsung ya está probando la unidad SSD PM1743 PCIe 5.0 para clientes selectos y tiene planes de producirla en masa en el primer trimestre de 2022, con capacidades que van de 1,92 terabytes (TB) a 15,36TB. También se espera que sea la primera SSD PCIe 5.0 con soporte de doble puerto, lo que garantiza el funcionamiento del servidor cuando falla la conexión a un puerto. Los primeros clientes serán probablemente los datacenters, pero esta tecnología suele llegar a los consumidores un año más tarde.
