Este viernes se lleva a cabo la última audiencia del juicio por el homicidio de Malén Ledesma (24) ocurrido en 2023, de la mano de los alegatos finales y las palabras del principal imputado, Iván Gabriel Juárez Cruz (27). El joven rompió el silencio por primera vez a lo largo de toda la causa. Reconoció el hecho, pero insistió con la quita del agravante por contexto de violencia de género. Brindó detalles del día del homicidio y en el cierre de su discurso se quebró.
“Yo no hablé ayer porque nada de lo que hubiera dicho, o hubiera dado a entender y mucho menos hubiese justificado lo que hice“, señaló.
“Aún así acompaño a lo señores del Ministerio Público y a su familia en el sentido en el que yo sí le quité la vida a una persona. Pero no los acompaño en esto de que hablan del contexto de violencia de género. Porque fue una amistad”, señaló.
“En esos cuatro años, siempre que pude, traté de estar para ella, de ayudarla y apoyarla. No le pedí nada a cambio porque eso es lo que hace un amigo. Te ayuda y te acompaña y no te pide nada. Le agradezco a la familia por haber dicho siempre que fue una amistad”, expresó.
Sin embargo, mostró sus discrepancias en torno a lo que se mencionó durante el juicio. “Lo único en lo que estoy de acuerdo es que digan que yo había dejado la facultad, porque solo me cambié de carrera. Además, que digan que yo quería ser algo más que amigos. Porque para ella yo solo era un amigo y ella para mí también lo era”, concluyó.

Las declaraciones sobre el día del hecho
Iván Gabriel Juárez Cruz reconoce el homicidio de Malén Ledesma, que fue perpetrado en diciembre de 2023. El ataque se produjo en la ruta 82, a la altura del kilómetro 31, entre Cacheuta y Las Compuertas. Algunos testigos en el lugar declararon observar a un hombre golpeando a una mujer junto a una camioneta blanca. Después lo vieron escapar en el vehículo. Malén quedó tendida con heridas sobre la banquina.
A Juárez lo interceptaron minutos después en Chacras de Coria. Tenía las manos ensangrentadas. Según consta en la investigación, cuando los policías llegaron dijo: “Decime que no la maté, dejé el cuchillo en el interior de la camioneta”. Dentro del vehículo encontraron el arma blanca, ropa con sangre, la billetera de Malén y otras pertenencias de la joven.
Las pericias también detectaron lesiones defensivas en la víctima, heridas en Juárez y material genético de Malén debajo de las uñas del acusado. La reconstrucción forense permitió establecer además que las primeras agresiones se produjeron dentro de la camioneta y que luego Malén salió al exterior. La fiscal habló de cuatro puntazos.

Durante sus últimas palabras, ofreció detalles de lo que ocurrió aquel día sobre . “Sé que muchos quieran saber por qué ocurrió esto. Yo no quiero arruinar la imagen que se ha dado de Malén en este debate. Pero lo único que voy a decir es que fue una discusión por un motivo muy tonto“, señaló.
“Yo ese día, como muchos días antes, no venía bien con la vida. No justifica esto que yo haya discutido con ella, me haya ido a la camioneta y haya buscado cómo quitarle la vida (buscó en su celular la frase “aorta, vena”). Pero aún así, cuando volví, lo hice para irnos. En esos minutos entre la búsqueda y el hecho yo simplemente quise volver. Pero volvimos a discutir y le quite la vida“, confesó.
“Cuando me di cuenta de lo que hice, lo único que pude hacer fue agarrar con mis manos su cuello y ver cómo ella se desangraba, cómo se me moría. Como mi amiga se moría mientras con mis manos trataba que no pierda sangre, pero ya era tarde. Aún así, habiendo hecho eso, yo me escapé. Vi gente, me asusté y la dejé ahí”, describió sobre los momentos posteriores, en el pasaje más duro del relato.

Con la evidencia y posterior confesión del homicidio, el juicio gira en torno a si se trata exclusivamente de un homicidio simple (con agravantes) o si se trata de un femicidio con agravantes, por el cual arriesga a la cadena perpetua. “Reconozco que hoy se me acusa por una muerte. Ustedes deciden si eso se llama homicidio o femicidio. Pero también pudo haber sido mucho peor. Por suerte, porque practiqué muchísimo para manejar, esto no pasó a peores. Tanto para otras personas como para mí”, dijo.
“Ya se que tengo la culpa, toda la culpa. No es que estoy bien. Todos los días la paso mal y no le deseo esto a nadie. Yo dije que no estoy bien pero está bien que esté así. Porque tenía libertad e hice un mal uso de ella. No fui una buena persona al haber decidido eso. Pero voy a oponerme a que no soy un maltratador de mujeres ni de personas. No me crean a mi, no los obligo. Pero es como su familia lo dijo, que yo estaba para ayudarla“, expuso, en el pasaje final de su últimas palabras, derecho al que hizo uso.
Para cerrar, contó que sigue estudiando y que no lo hace para “mejorar” su situación, sino porque se lo debe “a todos”. En ese sentido, señaló: “Si tengo la oportunidad en un futuro, quiero intentar hacer algo bueno. Porque ya hice demasiado daño“.
“No se si por mí, o por lo que sea. Pero al menos ese día, aunque tampoco lo merezco, Malén pudo ser algo feliz. Lástima que lo eche a perder todo“, dijo.
“No me va a alcanzar la vida para arrepentirme ni para pedirle disculpas. Pero a su vez les agradezco muchísimo porque para mí es una oportunidad ser juzgado por ciudadanos, porque yo también lo fui. Perdón por todo“, cerró. Inmediatamente, se quebró en el escritorio y el juicio se cerró a los minutos, en medio de la conmoción.
Así, comenzó la etapa de deliberación por parte del jurado popular.
