En la mañana de este viernes, Leandro Porras Díaz intentó suicidarse en el la Comisaría 15° de Guaymallén en el que permanece detenido luego de ser apuntado como uno de los sospechosos por el crimen de Isaías, el niño de 10 años que fue asesinado en la localidad de Puente de Hierro en un ajuste de cuentas.
Los detenidos que estaban junto a él en el calabozo dieron aviso que “Leito” estaba intentando ahorcarse con su propia remera. Ante la situación, los efectivos ingresaron al calabozo para detener esta acción.
Lograron rápidamente sacarle la remera y comunicaron al servicio coordinado la situación. Se hizo presente una ambulancia del SEC y el detenido fue trasladado al Hospital Central.
Porras Díaz tuvo que ser atendido y asistido en el nosocomio mencionado según indicaron fuentes policiales. Ahora se encuentra en recuperación y pasará al penal cuando esté totalmente recuperado.
El caso
El asesinato de Isaías Benjamín Rivas ocurrió el domingo por la noche el distrito de Puente de Hierro en Guaymallén, mientras la víctima se encontraba en la puerta del domicilio de su abuela, Patricias Rivas, en el loteo Jofré, sector anteriormente conocido como callejón Mortaro.
El niño estaba acompañado por familiares, buscando mejor señal de WiFi y esperando un pedido de comida, cuando fue sorprendido por una ráfaga de disparos. El ataque fue perpetrado por al menos seis personas que se movilizaban en dos vehículos, uno gris y otro negro.
Los agresores utilizaron armas de grueso calibre, entre ellas tres pistolas 9 milímetros, según confirmaron fuentes de la investigación. Uno de los proyectiles impactó en el pecho del menor, causándole la muerte horas después, ya durante la madrugada del lunes.
La investigación, liderada por la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, tiene imputados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego a los seis detenidos, mientras que podría sumar como séptimo sospechoso al propietario de uno de los vehículos utilizados, quien fue marcado por la familia de la víctima.
En tanto, tras el asesinato se registraron incidentes en el barrio San Vicente VI, donde residían los acusados. Fue durante la madrugada del miércoles, en plenos festejos de Navidad, cuando tres viviendas fueron incendiadas y se reportaron tiroteos en la zona, en aparente represalia por el homicidio del niño. La situación llevó a un despliegue policial significativo para evitar nuevos enfrentamientos y reforzar la seguridad en el área.
