Con motivo de los cuarenta años produciendo obras de teatro y dictando cursos de formación y seminarios, la sala acerca al público una propuesta de altísima calidad, para todos los gustos. Cajamarca Teatro está en Avenida España 1767, Ciudad.
El diálogo
Con respecto al nombre elegido para la sala, Cajamarca, departamento de Perú, ¿tiene relación con el asesinato de Atahualpa, en 1532, y que puso fin al Tahuantinsuyo; o con el significado que algunos autores le atribuyen al vocablo, por ejemplo, ‘pueblo de cactus’ (kasha (espina) marka (pueblo), o ‘pueblo de rayos’?
En 1984, cuando surgimos como grupo, estábamos buscando material para nuestra primera producción y, entre esas posibilidades, estaba Cajamarca, que es el texto de un autor francés, Claude Demarigny, que refleja el enfrentamiento entre Atahualpa y Pizarro. Ese momento histórico del poder, de la lucha de culturas, era muy interesante pero nos quedaba grande para ese momento iniciático.
Por eso nos animamos con el Juicio de Lúculo, de Bertold Brecht. Estábamos en 1984, el inicio de la democracia, el Juicio a las Juntas, y esa obra de Brecht habla del juicio a un general genocida. Y, en una reunión para definir el nombre de la agrupación, quedó Cajamarca. En ese momento estábamos muy involucrados con reivindicación de la identidad latinoamericana.
De allí sale el nombre Cajamarca, de la obra que iba a dar lanzamiento el grupo, pero que no hicimos nunca.
¿Estás entre los fundadores?
Sí, también está Sandra Viggiani.
¿Cómo se gestó la idea de formar un grupo teatral?
Viene del libro, del psicoanálisis. Estudiamos cerca de 4 años con Gladys Ravalle, en el Goethe, éramos muy jóvenes y comenzó a madurar la idea, para construir nuestra propia identidad y camino. También estaban Ariana Gómez, Miguel Calderón, Víctor Espina, Graciela Marchevsky, entre otros. Ese primer proceso fundacional duró unos años: hay mucha gente que entra y sale, muy normal en los grupos de teatro.
Después hay otra etapa fundacional, en la que se incorporan Claudio Martínez, Luis Sampedro, Alicia Casares y Marcela Montero, entre otros.
¿Cómo es el proceso de la selección de las obras, con respecto al estilo: comedia, tragedia, drama, etcétera?
Todo es muy ecléctico, por temperatura del ambiente cultural, social, tratando de dialogar con el ambiente histórico que nos toca en ese momento: por dónde nos resuena algo. Por cómo está el grupo o quien propone la obra. Si bien es un teatro no político, hay una carga ideológica, fundamentalmente, casi sin quererlo, con la discusión del poder. También ha pasado que hemos reivindicado a algunas figuras.
¿Cómo se gestiona la sala?
Como marca, somos un grupo de teatro con gestión de sala, eso nos ha definido durante 40 años. En 1984 comenzamos a inventarnos espacios teatrales, como en el auditorio de Radio Nacional, el Aula Magna de la Universidad Tecnológica Nacional. Luego, cerca de 1988, nos ofrecen un galpón en Rioja y Lavalle, donde montamos la sala Gorki.
Luego de eso, decidimos el abordaje de un espacio propio, en el sótano del ex Cine Gran Rex. Estuvimos allí alquilando desde 1990 a 1995. Fue una época muy prolífica. Era una gestión muy compleja, no obstante.
El gobierno de ese entonces nos ofreció el viejo edificio de Turismo –que estaba abandonado– y se abrieron las salas provinciales. Se entregaba a un grupo de grupos: nos asociamos con La Libélula y Adrián Sorrentino y manejamos la sala Luis Politti desde 1996 a 1999.
En 1998 surgió el Instituto Nacional el Teatro, marcando un gran apoyo al teatro independiente, ya que apareció una ley (24.800) que nos amparaba. En los primeros formularios del Instituto colocamos “compra de sala”. Habíamos ganado el Premio Nacional del Teatro en 1997; en 1996, el regional, que era un contrato de gira, en la época del uno a uno: eran dólares. Entre los premios, ahorros personales y la ayuda del Instituto se logró la compra de nuestro actual lugar. Eso fue en el año 2000.
Con respecto a los ochenta, comparando la cantidad de público que iba al Goethe o El Taller, por ejemplo, y las salas de ese entonces, ¿cómo es la situación actual?
Hay muchas más salas y público, sin lugar a dudas, más ofertas, gracias a que la cultura va haciendo capas, va acumulando.
¿Es estable el elenco?
Más que el clásico modelo del grupo de teatro, somos gestores de este espacio y producimos nuestras obras. De repente, alguien produce con el sello Cajamarca y otro, con lo que se llama espectáculos concertados.
¿Provincias y países en donde se ha presentado?
Hemos participado en muchísimas fiestas regionales; en San Juan y San Luis, tuvimos vínculos con elencos cordobeses. Hemos hecho giras en la Patagonia. Hemos estado en festivales nacionales e internacionales, como el Festival de Teatro de La Habana, en el de Marruecos, en un festival para chicos en Lima, Perú.
¿Es más fácil llevarse bien con una pareja, durante 40 años, o con el elenco?
(Risas) Son dimensiones distintas. En el ámbito de la actividad escénica, el formato de grupo puro ya no existe. Hay excepciones, como Les Luthier, por talento, capacidad y mercado, para tener un sostén económico para el proyecto, correctamente monetizado. En nuestros proyectos, con la monetización más relativa y fluctuante, los grupos se arman y desarman por un asunto de recursos.
¿Por qué apoyar a Cajamarca Teatro?
Está buenísimo que la gente nos ayude con este evento, por los cuarenta años e trayectoria; para que, quienes no conozcan el espacio, nos visiten. Tenemos con una cartelera, de jueves a domingos, muy variada, con una poética muy variada y muy buen nivel escénico. Ofrecemos un espacio de perfeccionamiento con Javier Daulte.
Damos talleres de formación para niños, adolescentes, adultos y adultos mayores
Puestas en escena por el 40º aniversario
Obra: Menú de náufragos… en alta mar
Autor: Slawomir Mrozek
Fecha: jueves 29
Hora: 21.30
Un gran texto de uno de los más grandes dramaturgos polacos y un gran elenco mendocino para compartir la teatralidad al máximo. El hambre como metáfora y el poder como sentido en un juego sin límites. Sátira y humor negro en una obra más actual que nunca.
Actores: Fernando Mancuso, David Maya y Matías González
Director: Víctor Arrojo
Realización escenográfica: Lorena Baldin
Vestuario: Melisa Lara y Licia Küne (musas ropajes teatrales)
Fotografía: Micaela Choque
Diseño gráfico: Claudia Salvatierra
Tickets: $4.000 / Entradaweb

Obra: EMYQ-NHE (Espero morir y que no haya eternidad)
Texto: David Maya
Fecha: viernes 30
Hora: 21.30
Hacer este ritual es invitarte a reflexionar y a ser parte de un juego vital, una ceremonia que se transforma en teatro. Un hijo que quiere enterrar a su padre, una joven que quiere liberarse de la muerte, una historia vista desde una despedida. Camino de mono es un grupo asociado al Cajamarca Teatro desde 2011
Elenco: Camino de Mono (teatro alternativo)
Texto y dirección: David Maya
Actúan: Maximiliano Correa, Claudia Polo Cristian Bustos y Luna Kuyen
Música en vivo: Paulo Amaya
Vestuario: Musas ropajes teatrales (Melisa Lara y Licia Kuhne)
Realización escenográfica: Ludmila Espinosa
Tickets: $4.000 / Entradaweb

Obra: Vidas posibles (o la vida indómita)
Fecha: sábado 31
Hora: 21.30
Abrimos el archivo y nos preguntamos: ¿Cuánto tiempo faltará para ser esas de la foto de las que nadie sabe nada? Revisamos, recordamos, revelamos para entender algo de nuestro presente que se nos escapa.
Actúan: Sandra Viggiani y Melisa Lara
Operadora de escena: Sara Spoliansky
Dirección: Verónica Manzone
Escenotecnia e iluminación: Analía Quiroga
Asesoramiento y dispositivos audiovisuales: Pamela Hübbe
Dramaturgia final: Sara Spoliansky y Verónica Manzone
Tickets: $4.000 / Entradaweb

Obra: Fuera de cuadro
Fecha: domingo 1 de septiembre
Hora: 20.30
Este espectáculo reúne un abanico de dinámicas escénicas en una historia muy singular.
Autor:Javier Daulte
Elenco: Camino de mono (teatro alternativo)
Dirección: Ángel David Maya
Actores: Claudia Polo, Maximiliano Correa, Noelia Videla, Dámaris Gamboa, Aldana Postizzi, Fernando Cosmi
Intervención audiovisual: Walter Guasco
Asistencia de dirección: Emiliano Politino
Tickets: $4.000 / Entradaweb

Breve historia
Cajamarca Teatro surge el 19 de julio 1984 en una época de gran efervescencia política y cultural en Argentina, cuenta con una producción artística de 50 puestas en escena propias y otras tantas coproducciones y es un soporte fundamental de espacio, formación y estímulo para la escena mendocina.
El proyecto ha integrado el trabajo creativo de actores y directores, dramaturgos, músicos, artistas plásticos, escenógrafos y comunicadores de vasta trayectoria en la provincia. Desde su fundación se constituye como una incubadora de grupos teatrales para la escena local.
Este año, al cumplir 40 años de su creación, Cajamarca propone una serie de actividades con el apoyo de la Subsecretaría de Cultura de Mendoza y la Secretaría de Turismo, Cultura y Relaciones Internacionales de la Municipalidad de Mendoza.
Equipo de producción
Coordinación general: Sandra Viggiani, Claudia Polo, Noemí Arrojo, David Maya, Víctor Arrojo
Difusión en redes: Cardumen teatro
Prensa: Cyntia Garavello Soule
Audiovisual: Uncaracol (Anahí Barrera y Eduardo Rodriguez)
Diseño grafico redes: Facundo Piedrafita
Diseño Grafico Back: Claudia Salvatierra
Equipo de apoyo en sala: Cardumen teatro y Camino de Mono ( teatro alternativo)
Programación especial
SEMINARIO DE ACTUACIÓN: Propuesta de perfeccionamiento para actores, varones y mujeres) y directores, varones y mujeres, con el destacado dramaturgo y director argentino Javier Daulte.
El seminario se desarrollará en tres encuentros: viernes 30 y sábado 31 de agosto, de 14 a 17, y el domingo 1 de septiembre de 10 a 13. Será en la sala Cajamarca: Avenida España 1767, Ciudad. (Cupos agotados)
Acerca de Javier Daulte
Javier Daulte es guionista, dramaturgo y director de teatro. Fue fundador e integrante del ya disuelto grupo Caraja-ji de Buenos Aires.
Ha recibido más de ochenta distinciones tanto en el ámbito nacional como fuera del país. Sus obras han contribuido a la renovación del teatro en Buenos Aires y Barcelona. Entre sus creaciones cabe destacar Criminal, La Escala Humana, Bésame Mucho, 4D Óptico, ¿Estás ahí?, Nunca estuviste tan adorable, Automáticos, La Felicidad, Los vecinos de arribayElla en mi cabeza ( muchas de ellas representadas en Mendoza con notable éxito)
Es asesor pedagógico de la Escuela de Interpretación EÒLIA de Barcelona. Entre 2006 y 2009 fue director artístico del teatro La Villarroel de Barcelona.
Ha recibido más de un centenar de premios y distinciones, entre los que destacan el Premio Ciudad de Barcelona 2006, el Premio Konex de Platino al mejor director de teatro de la década 2001-2010 y el Ace de Oro.
