Un grupo de enamorados del 2×4 tuvo la iniciativa de crear el Ateneo de Tango Mendoza, que se lanzó oficialmente, a sala llena y con la presencia de muchos jóvenes, con la primera actividad: el jueves 17 con la charla El Oído Musical, a cargo del maestro Antonio Cacho Morales (exposición ilustrada con interpretaciones en su piano) y la actuación de la orquesta de Jorge Mario Astrudillo (con trece integrantes) y las parejas de baile Rosa y Francisco y Daniela Roso y Tin Tarquin.

    En la oportunidad, también se le entregó un reconocimiento al maestro bandoneonista Aníbal Guzmán, de 91 años. El Ateneo de Tango Mendoza nació a partir de la iniciativa de Ana y Tito Gelfman, quienes, luego de una vida dedicada a la música ciudadana y tras el éxito de los dos tomos de El tango en Mendoza, libros declarados de interés por la Cámara de Diputados de la Provincia, consideraron propicias las circunstancias para convocar a otros apasionados de este ritmo.

    En diálogo con El Sol, algunos de los integrantes del Ateneo contaron detalles del origen y los objetivos de esta propuesta. “Después de los libros, hicimos una reflexión con alguna gente y decidimos no quedarnos con eso y avanzar, y la mejor fórmula que encontramos fue fundar un centro de estudios y divulgación del tango”, explicó Tito, y amplió: “¿Qué significa estudiar el tango? El tango, con 130 años de historia, abarca una gran cantidad de materias, desde la dirección de orquesta, los músicos y los cantantes hasta los difusores, la literatura, la plástica, el teatro, y es necesario que esto se conozca a fondo”.

    La idea de crear este centro de estudios fue propuesta en diciembre por los Gelfman. Desde entonces, junto a las personas a las que convocaron (el Ateneo de Tango Mendoza cuenta en este momento con una treintena de integrantes), se centraron en darle forma al proyecto, que, en palabras de Tito, se encuentra actualmente en estado deliberativo.

    Liliana, otra de las integrantes del Ateneo de Tango Mendoza, aclaró: “Esto no es un círculo cerrado, sino que está un poco asociado a la idea de atraer a los jóvenes por el placer de participar en las reuniones, estar, colaborar con lo que cada uno sabe y emparentarlo con el tango”.

    Quienes han encarado este proyecto suman a sus objetivos dos puntos muy significativos: el primero, trabajar para lograr que el tango sea impartido como materia en todos los niveles de la educación obligatoria, y el segundo, que se cumplan las leyes 6.806 (de Mendoza) y 24.684 (de la Nación), que protegen al ritmo, declarado patrimonio intangible de la humanidad por la ONU.

    La propuesta del Ateneo incluye la futura organización de una biblioteca, además del dictado de cursos y la organización de encuentros como el que sirvió de lanzamiento del espacio. Las personas que estén interesadas en unirse al Ateneo de Tango Mendoza o en colaborar de otra manera, pueden participar en sus reuniones, que se realizan los lunes en el local 18 de la galería Independencia (Lavalle 45).