El sospechoso está en prisión desde comienzos de noviembre.

A fines del año pasado, dos denuncias por diferentes ataques sexuales contra menores de edad recayeron sobre un músico mendocino. Se trata de un baterista de 33 años, quien lleva poco más de tres meses en prisión y que recientemente quedó complicado en las dos causas en las que está imputado.

El artista, originario de la Zona Este, fue detenido a principios de noviembre de 2022 luego de ser acusado de perpetrar abusos contra su hijastra e hijastro, ambos medio hermanos de los dos hijos que tuvo con su ex pareja, en el domicilio que compartían en Guaymallén.

La semana pasada la Justicia le dictó la prisión preventiva por ambos expedientes, tal como lo solicitó la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya.

Fue la jueza Eleonora Arenas, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, quien le impuso la medida de coerción luego de valorar las pruebas presentadas por la representante del Ministerio Público.

Fuentes allegadas al expediente describieron que la primera de las denuncias contra el músico fue la más grave. Aparentemente, su hijastra le relató a la madre que años atrás había padecido vejaciones por parte del padrastro.

La versión detalla que entre 2018 y 2019, el hombre realizó tocamientos por debajo de la ropa y en los genitales en reiteradas ocasiones a la niña, quien actualmente tiene 10 años.

Además, de la investigación surge que en una ocasión intentó accederla carnalmente y eso le provocó a la pequeña un desgarro en sus genitales, lesión que fue constatada a través de los peritajes que le practicaron a la víctima.

El acusado tiene 33 años, toca la batería y es oriundo del Este mendocino.

La información indica que el baterista aprovechaba cuando su pareja se retiraba para trabajar y quedaba al cuidado de los niños para cometer los abusos en su vivienda del distrito de Dorrego.

Al tomar conocimiento sobre eso el año pasado, la progenitora acudió a la Justicia y el sospechoso fue capturado en los primeros días de noviembre.

La fiscal Moya lo imputó por abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido contra un menor de 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente, todo en concurso real y en un número indeterminado de hechos.

Una vez formalizada la acusación, ingresó el 10 de noviembre a la Unidad XII Estrada y tres días después fue trasladado al sector de Admisión del Complejo Penitenciario Boulogne Sur Mer.

Pero la situación del músico empeoró en vísperas de las fiestas de fin de año, cuando fue denunciado nuevamente por su ex pareja por múltiples agresiones sexuales a su hijastro, de 7 años.

En esa causa, los hechos fueron cometidos entre una fecha indeterminada de 2020 y abril de 2022. El relato que ofreció la criatura señala que su padrastro ingresaba al baño mientras se estaba duchando, se desnudaba y procedía a tocarse sus partes íntimas frente a él.

Asimismo, en varias ocasiones el hombre se metía a su habitación y obligaba al niño a mirarlo mientras se masturbaba, sostuvieron las fuentes.

Por eso, el músico fue imputado el 3 de enero por el delito de exhibiciones obscenas agravadas.

En tanto, durante la audiencia que se celebró el 31 de enero, el defensor del percusionista solicitó la morigeración de la detención, pero la jueza Arenas rechazó esa petición y terminó por dictarle la preventiva.