Diego Aguilera fue trasladado el sábado a Marcos Paz.

Lejos de Mendoza. Y sin contacto con su entorno, principalmente el familiar y los conocidos del barrio La Gloria de Godoy Cruz. Diego Ramón Aguilera Maldonado (44), señalado como uno de los referentes de la barra brava del Tomba, en situación de encierro desde el 5 de setiembre del 2022 y a poco más de un mes de responder en el banquillo de los acusados por una megacausa de tenencia y comercio de drogas que se potenció en plena pandemia, fue trasladado a la cárcel federal de Marcos Paz en un operativo “secreto” que buscó evitar cualquier tipo de repercusión o trascendencia.

Aguilera Maldonado, conocido como el “Asesino” y por ser hermano del otro referente de los llamados glorianos, Daniel el Rengo Aguilera (42), fue sacado el sábado de su celda de la prisión de Cacheuta para ser alojado en el Complejo Penitenciario Federal II, ubicado sobre el Acceso Zabala, provincia de Buenos Aires. Dos días después, sus representantes legales y la familia fue notificada de la resolución penitenciaria.

Todo el operativo del Servicio Penitenciario Federal se desarrolló en medio de una movida judicial y gubernamental que busca terminar con la violenta interna que viene protagonizando la Banda del Expreso, como se conoce a la hinchada del club Godoy Cruz Antonio Tomba, desde hace más de un año.

A principios de junio, el Rengo Aguilera, quien fue condenado a 12 años de cárcel en julio del 2020 por liderar una banda narco desde la prisión capitalina de Boulogne Sur Mer y se encuentra enfrenado con su hermano Diego por los negocios de la barra, también fue retirado de la penitenciaría federal ubicada en Luján y quedó en situación de encierro en la cárcel de Ezeiza, también en Buenos Aires.

De esta forma, los dos hermanos, quienes recientemente fueron mencionados en decenas de declaraciones en expedientes y figuran en investigaciones policiales y judiciales como los principales responsables de la interna de la barra que se trasladó con violencia tres veces en menos de un año a la popular Sur del estadio Malvinas Argentinas quedaron privados de la libertad lejos de la jurisdicción donde fueron capturados.

De acuerdo con fuentes que hablaron con El Sol, el Asesino Aguilera tiene que ser juzgado como líder de una organización dedicada al comercio de estupefacientes que tenía base en el barrio La Gloria y el debate ya tiene fecha confirmada, el próximo miércoles 28 de agosto. Por esa causa, que tuvo 37 allanamientos el 5 de junio del 2020, estuvo prófugo durante más de dos años y 12 detenidos fueron condenados.

El hombre de 44 años fue apresado un par meses después de la muerte de su hermano varón más chico, Walter Aguilera, quien sufrió una sobredosis mientras se encontraba procesado en la cárcel federal de Luján por esa misma causa.

El fallecimiento de Walter fue uno los principales motivos del quiebre en la relación entre el Rengo y Diego. Tanto es así que, cada uno por su lado, presentaba diferentes formas de liderar la hinchada y pusieron a gente que le respondía para intentar mantener el negocio que eso genera, pero la fractura no tuvo retorno.

Toda la interna en la familia se trasladó a la popular y por eso se produjeron desmanes, daños en las instalaciones del Malvinas Argentinas y enfrentamientos con la policía, principalmente durante los partidos frente a Instituto en julio del año pasado, con Sarmiento en abril y contra San Lorenso, en mayo, que terminó suspendido.

Para los investigadores judiciales, policiales y también el Servicio Penitenciario Federal, mantener en Mendoza a los hermanos Aguilera era sinónimo de conflicto. Debido a esto, aseguraron que manejaban información sobre riesgos de fuga y “una constante comunicación con personajes que responden a ellos en diferentes barriadas”, potenciando de esta forma la teoría de nuevos conflictos en la hinchada cuando continúe la Liga Profesional de Fútbol, a partir del próximo jueves 18 de julio.

El Rengo Aguilera y una foto reciente, cuando la interna de la barra se encontraba en su punto de ebullición.