La maqueta del centro ambulatorio del Hospital Notti.

El Gobierno de Mendoza adjudicó la compra de tecnología que permitirá montar un sistema sismorresistente de base para usar en el nuevo edificio que construirán en el Hospital Notti, el Centro Ambulatorio. Será el primer nosocomio público y la obra más grande del país en usar esta tecnología. Para eso destinarán más de un millón de dólares para comprar los equipos a una empresa de Turquía.

Se trata de un sistema que implementa mecanismos que absorben la energía desatada en un terremoto para impedir que se transfiera la vibración al edificio. Se instalan en la base de los mismos encima de la platea. Hay de diversos tipos. Permiten básicamente que no colapse y que todos los servicios sanitarios se sigan prestando aún en condiciones de sismos fuertes.

Como no existen empresas locales que ofrezcan esta tecnología, Mendoza tuvo que desarrollar una licitación internacional. Se presentaron tres ofertas y la ganadora fue la de TIS Earthquake Technologies Industry and Trade Inc, compañía turca que enviará los dispositivos por vía marítima hasta Buenos Aires y luego los trasladará a Mendoza, para supervisar la instalación, que corre por cuenta de la empresa constructora del centro.

Para eso, ejecutarán un desembolso de 1.048.625,48 dólares del presupuesto. También otros 30 millones de pesos como tope en conceptos de obras complementarias.

En qué consiste el sistema

La iniciativa fue de la Subsecretaría de Infraestructura para avanzar en un edificio que pudiera seguir funcionando aún en sismos fuertes. Para desarrollar el proyecto, recibieron la asesoría de la empresa DISPROS que trabajó en todos los proyectos del país con este tipo de aislación. Colaboraron tanto con la parte técnica como en la legal y administrativa de la licitación. Así como en el análisis de las ofertas.

Marcelo Hernández, titular de la empresa, contó a El Sol que es una tecnología todavía novedosa en la provincia y que solo tiene cinco antecedentes. Además, explicó cómo funciona: “La onda del terremoto es absorbida por el corazón del aislador que evita que esa vibración llegue a la estructura. Para instalarlo, primero se hace la platea de hormigón, los cimientos y se colocan unos anclajes que van agarrados para sostener el dispositivo abajo y el anclaje del dispositivo arriba para el edificio. Es como que el edificio está enganchado de estos dispositivos“, explicó.

Existen muchos sistemas de aislamiento sísmico y varios tipos de dispositivos de aislamiento sísmico. De hecho, en Mendoza, hay de tres tipos de aisladores sísmicos en obras aisladas“, añadió. La que se usará en el Notti será friccional de doble péndulo y contará con tres tipos de dispositivos a instalar según la zona que se quiera aislar. Cada dispositivo mide unos 50 centímetros de diámetro e instalarán 110 en total.

Hernández aseguró que este tipo de tecnología, a pesar de su costo, permite ahorrar entre 12% y 15% respecto de la construcción tradicional porque implica menos gastos en materiales y estructuras. Sin embargo, desde la Subsecretaría de Infraestructura reconocieron que en esta oportunidad no implicó un ahorro. Sí destacan la importancia de que el edificio y los equipos que tienen adentro se mantengan en funcionamiento en caso de terremoto.

Un dato interesante que contó es que la empresa adjudicataria turca ya trabajó con hospitales en su país, los cuales tuvieron un rol muy importante durante los terremotos de 2023, porque no solo no se dañaron sino que terminaron siendo un centro de asistencia sanitaria y refugio para los damnificados.

Los otros antecedentes en Mendoza

El primer edificio que se hizo con esta tecnología es uno de las residencias universitarias de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que cuenta con la particularidad de que tiene instalado un sismógrafo que le permite ver a las autoridades cuáles son las diferencias que existen entre los tres edificios construidos en la zona, en caso de sismos fuertes.

Los otros dos tienen construcciones con medidas sismorresistentes tradicionales. Según señaló Hernández, hay un 70% de reducción de las vibraciones en el edificio aislado de base. En este caso, se usaron aisladores con resortes.

El segundo que se hizo es el Instituto de Histología y Embriología (IHEM), dependiente del Conicet, que está delante de la Facultad de Medicina. Se inauguró en 2014. Aqui se usaron aisladores de caucho y acero llamados elastoméricos.

Después comenzó la construcción del Sanatorio Trinidad de la Clínica Galeno en Godoy Cruz. El único antecedente vinculado con la salud hasta el Centro Ambulatorio del Notti. Todavía está en construcción y también cuenta con aisladores elastoméricos.

Otra obra en construcción con esta tecnología es el cuartel de bomberos ubicado dentro de la refinería de YPF, en Luján. También tiene elastoméricos.

El otro es la bodega Santa Julia, de la familia Zuccardi, en Maipú. Esta obra tiene tres particularidades interesantes para destacar. Por un lado, es la primera obra nueva en el mundo que se hará con adobe, y esto es gracias a esta tecnología. La segunda es que utilizará aisladores diferentes, que se llaman friccionales. Y la tercera es que estos fueron provistos por la misma empresa turca que ofrece su tecnología al Gobierno. Es uno de los argumentos fuertes que sostuvo su elección por parte del Ejecutivo.

Una apuesta para el largo plazo

Hernández contó que hay muchas normas internacionales que entran en juego para la instalación de estos dispositivos, que tienen distintas certificaciones, como la legislación europea o la estadounidense que usan en Chile. Esto, porque la legislación que existe en Mendoza, el Código de Construcciones Sismorresistentes, data del año 1987. A pesar de que en su momento fue novedoso, ahora no contempla este tipo de tecnología.

Señaló que en el país trasandino ya está incorporada a la legislación la obligatoriedad de este tipo de tecnologías para la construcción de nuevos edificios de carácter esencial como escuelas, hospitales, cuarteles de bomberos, comisarías, etc. En Argentina hay proyectos presentados ante el Instituto Nacional de Prevención Sísmica, los cuales no han prosperado.

En Mendoza puede significar un punto de partida en cuanto a la planificación sísmica en adelante, aunque desde Infraestructura señalaron que no está contemplada esta tecnología en alguna otra obra.