En la barra brava del club Godoy Cruz Antonio Tomba se vive una guerra extrema desde hace más de un año. La interna entre los seguidores de sus máximos responsables o referentes de la parcialidad de choque por negocios vinculados con viajes y entradas, los hermanos Aguilera, con cimientos desde hace décadas en el barrio La Gloria de la conocida triple frontera del Gran Mendoza, llevó a enfrentamientos cada vez más crudos en la popular Sur del estadio provincial Malvinas Argentinas.
Quienes conocen en profundidad la raíz de las disputas entre hinchas colocan a los incondicionales de los actores de la violenta película, Diego el “Asesino” y Daniel el “Rengo”, ambos en situación de encierro carcelario por tenencia y comercio de drogas y peleados desde hace dos años, como ejecutores de un plan complejo de descifrar, ya que desde uno de los bandos sostienen que nada tienen que ver con violentas expresiones que se vienen dando en la popular.
En menos de un año, hubo cuatro momentos que fueron punto de quiebre en el estrecho vínculo que mantenían los llamados “glorianos”: la muerte en julio del 2022 del hermano varón más chico, Walter, después de una sobredosis en el penal federal de Cacheuta; el tiroteo de julio del 2023 pasado cuando el Expreso jugó frente a Instituto; los incidentes de abril de este año cuando destrozaron los baños durante el cruce con Sarmiento y apretaron a los dirigentes en la platea techada y la reciente suspensión del partido que se disputaba contra San Lorenzo, también generada por un grupo extremista que ocultó sus rostros e ingresó “recibiendo órdenes desde el penal federal” para terminar con el espectáculo durante la fría tarde del feriado del sábado.
La violenta interna en la barra del Tomba: “Hace tiempo que no tomo decisiones en la hinchada”
El del domingo antes del encuentro frente a Instituto de Córdoba no fue un encontronazo más cerca de la popular Sur del Malvinas Argentinas: los hinchas con años en la popular del club deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba saben que, desde…
Mucho se habla del mundo de los barras tombinos pero que pocos conocen el trasfondo o lo que hay detrás del modus operandi que vienen implementando para terminar con los partidos. En el medio quedaron algunos hinchas que pisan fuerte en la Banda del Expreso y fueron mencionados como “representantes” de los hermanos Aguilera mientras ellos buscan salir de prisión.
Uno de los que fue señalado como responsable de liderar a la parcialidad más violenta de la hinchada y tener relación con los hechos recientes es el “Gordo Eze o Ezequiel”, quien no vive en el barrio La Gloria. Tiene 26 años y lo mencionaron cabecilla del grupo de hinchas que apretó a los dirigentes y ejecutó las órdenes de uno de los hermanos que busca quedarse con todo el poder de la hinchada, el Asesino.
Ezequiel accedió a charlar con El Sol y se desvinculó de todas acusaciones que comenzaron a expandirse desde la suspensión del partido el sábado por la tarde y trascendidos que lo ubican como jefe de la hinchada del Tomba. Reconoció que mantenía diálogos con los dirigentes y dijo que el trato era “bueno”.
“Hablo porque quiero aclarar lo que se está diciendo. Yo no armé ninguno de los disturbios. No voy a negar la relación con los hermanos Aguilera, porque los conozco, pero me alejé hace un tiempo de todo lo que tiene que ver con la hinchada”, señaló en sus primeras palabras.
El joven se dedica a la plomería con su familia y tenía una relación directa con Diego Aguilera. Es más, el Asesino fue quien le pidió que se hiciera cargo de la Banda del Expreso después de que cayera preso en setiembre del 2022 por la bautizada causa “Clan Aguilera”, que permitió desbaratar a una organización armada dedicada al comercio de drogas.
Sin embargo, su estadía como referente del sector duró poco tiempo porque no compartía la idea de liderazgo o formas que planteaba Diego. “Yo estuve a cargo de la hinchada porque me lo pidió Diego. Con el Rengo no tengo relación. No hubo ningún tipo problemas cuando yo estuve. Pero decidí abrirme porque no compartía las decisiones de Diego. Yo respeto a los hinchas y el trabajo de la policía y los dirigentes. Con ellos hablábamos sin problemas. Esto que está pasando es un conflicto entre los hermanos Aguilera y yo no tengo nada que ver. Cuando estaban sucediendo los incidentes el sábado no fui a la cancha, estaba tomando un fernet en mi casa”, aclaró.
El Gordo Eze contó que jamás tuvo la intención de ser jefe de la barra y negó tener una relación cercana con Carla Aguilera, una de las hermanas del Asesino y el Rengo que fue marcada como “jefa” de la hinchada y responsable más visible de los destrozos que causaron algunos integrantes de la hinchada durante el partido con Sarmiento de Junín.
“Me duele el presente que está teniendo la hinchada en estos momentos. Yo quiero aclarar que con la dirigencia tengo y tuve un buen trato. Yo con Daniel y Diego no tengo nada que ver. No respondo a ninguno de esa familia”, sentenció.
Tres detenidos y una hermana del Rengo Aguilera con pedido de captura por los destrozos en el Malvinas
Un destacado grupo de la barra brava de Godoy Cruz Antonio Tomba se encuentra en mira de una pesquisa policial y judicial desde hace semanas por los graves incidentes que se registraron en el Malvinas Argentinas durante el primer tiempo del…
Más allá de la situación del Gordo Eze, en la Justicia existen investigaciones por los recientes hechos ocurridos en el estadio provincial. Los destrozos de las instalaciones sanitarias y los enfrentamientos de principios de abril se están instruyendo en una causa que lidera el fiscal de Delitos No Especializados Gabriel Blanco. Efectivos de Investigaciones (con Inteligencia Criminal a la cabeza) desarrollaron diversos trabajos para identificar a los barras que causaron los desmanes en los últimos meses.
Esa causa, tal como reveló El Sol a fines de abril, tuvo allanamientos en las viviendas de la familia Aguilera y en otros domicilios godoicruceños. Uno de los objetivos de los investigadores era detener a Carla Aguilera, señalada como representante de la familia en la hinchada. La joven no se encontraba en su domicilio cuando se desarrollaron las medidas y quedó con orden de captura. Otros tres sujetos, entre ellos un menor de edad, que habían sido identificados gracias a lo que registraron las cámaras de seguridad del estadio y otros trabajos de calle y redes, quedaron a disposición de los pesquisas.
Con el paso de los días, Carla Aguilera se presentó en la Justicia y quedó en libertad, al igual que el resto de los sospechosos. Todos fueron acusados por daño agravado por ser causados durante un espectáculo deportivo y se les prohibió el ingreso a las canchas, por lo que recuperaron la libertad al tratarse de un delito excarcelable.
“Otra imputación no se puede endilgar. Es difícil comprobar que se trata de una asociación ilícita o un grupo que se junta a cometer delitos de mayor gravedad”, deslizaron fuentes judiciales a este diario.
El Clan Aguilera: la última detención,
escuchas y el juicio oral contra el jefe
Los investigadores policiales y judiciales que siguieron al barra tombino Diego Ramón Aguilera Maldonado y a su entorno más cercano durante 14 meses sabían que estaban frente a una organización delictiva que obtenía, ocultaba, distribuía y comercializaba estupefacientes en pequeñas y…
