La causa por el crimen durante un asalto de Juan Carlos Mansilla, el finquero ultimado a puñaladas el 12 de noviembre en Luján, avanza con celeridad en la Justicia local.
Dos semanas después de que el presunto autor, Maximiliano Nicolás Romero, alias el Gusano, se entregó a las autoridades, un juez le dictó la prisión preventiva y complicó aún más su situación en la causa liderada por el fiscal de Homicidios Carlos Torres.
Fue durante una audiencia celebrada el viernes mediante videoconferencia, que la jueza Natacha Cabeza le impuso la medida de coerción solicitada por el representante del Ministerio Público.
La magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 se apoyó en las pruebas presentadas la Fiscalía, entre las que se encuentran los testimonios de los propios vecinos del barrio Renacer del Plata, donde Romero residía y atacó a Mansilla.

Algunos lugareños presenciaron la salvaje agresión contra la víctima, quien recibió múltiples puñaladas cuando se resistió al robo de su camioneta. Ese día, el hombre había ido a buscar obreros para llevarlos a trabajar a su finca.
Además, la reconstrucción de los detectives del caso sostienen que el Gusano intentó arremeter contra una vecina y a su hija, quienes salieron de su domicilio al escuchar los gritos de auxilio de Mansilla, y las amenazó de muerte.
Al parecer, la mujer reconoció al acusado y le dijo: “¡Maxi! ¿Qué hacés? Somos nosotras”, surge de las actuaciones.
A eso se sumó el arma blanca que habría olvidado el señalado asaltante en la escena del crimen y que fue secuestrado para ser sometido a peritajes.
Así las cosas, Romero continuará tras las rejas, imputado por el delito de homicidio criminis causa en concurso ideal con robo agravado el uso de arma en grado de tentativa, por el que podría enfrentar a un jurado popular en caso de que llegue a juicio y arriesga como única pena la prisión perpetua.
Intento de robo y brutal ataque
Corrían las 7 del sábado 12 del mes pasado cuando Mansilla llegó en camioneta hasta la manzana F de la citada barriada de Perdriel. Allí frenó para esperar a los trabajadores rurales que había contratado.
La teoría oficial sostiene que algunos minutos pasaron y fue sorprendido por Romero, quien venía caminando justo por ese sector.
El joven lo abordó con un cuchillo de grandes dimensiones y lo amenazó para que le entregara las llaves de su camioneta Toyota Hilux. Pero el finquero se resistió al robo y hubo un forcejeo.
Acto seguido, el acusado procedió a atacarlo con el arma blanca y le produjo numerosas lesiones punzocortantes en el abdomen y la espalda.
Fue allí cuando, alertados por los gritos de la víctima, vecinos salieron de sus domicilios y provocaron que el sospechoso debiera improvisar una huida. Subió a la camioneta de Mansilla y le quiso dar arranque, pero no lo logró.
Ante eso, debió escapar a pie y sin llevarse ninguna pertenencia de la víctima. En el apuro, olvidó su cuchillo en el teatro del hecho.
Pese a que se realizó un rastrillaje por la zona para dar con el señalado autor, no pudo ser habido en las horas posteriores al crimen.
Finalmente, acorralado, Romero se entregó el viernes 18 en el Polo Judicial.
