El juicio por la muerte de Diego Maradona tuvo este jueves su momento de mayor tensión. Al cierre de la audiencia, Leopoldo Luque reprodujo un audio de Verónica Ojeda junto a Maradona, en el que el Diez se escucha alcoholizado. El neurocirujano, visiblemente emocionado y con lágrimas, dijo que la situación le generaba “mucho dolor” y que le parecía “muy injusto” lo que estaba viviendo en el juicio.
Pero lo que siguió desató el escándalo. Luque apuntó directamente contra Ojeda: “Me cuesta muchísimo entender cómo Verónica Ojeda dice que lo ve mal a Maradona el 23 de noviembre y no le avisa a nadie. Y encima le dice a Agustina Cosachov que se despidió muy bien. Si ella hubiese alertado a alguien, por ahí la historia era otra”.
Ojeda, que estaba presente en la sala, no lo toleró. “No te metas con mi hijo, hijo de puta”, le gritó al neurocirujano. Los jueces debieron intervenir para restablecer el orden.
Antes del cruce, Luque también había respondido a dichos de Ojeda sobre una moto que supuestamente Maradona le había regalado. “Yo no quería la plata de Diego. Obviamente me tenían que pagar porque era mi trabajo, pero la moto me la compré yo con mucho esfuerzo”, afirmó. Y rechazó las acusaciones de manipulación familiar: “Se dice que nosotros manipulábamos a la familia para que se peleen entre ellos. Eso no es verdad”.
A lo largo de su declaración —la quinta ampliación de indagatoria— Luque también abordó el estado físico de Maradona en sus últimos días, insistiendo en que la inflamación abdominal que presentaba el Diez fue consecuencia de las maniobras de RCP y no de un cuadro que venía avanzando sin que nadie advirtiera. “Yo lo vi el 18 de noviembre y no estaba hinchado”, sostuvo. Y sobre el juicio en general, fue contundente: “Siento una alevosía, que ante la duda todo es Leopoldo. Me tengo que defender”.
