Se movían armados. Y hasta uno llevaba puesto un chaleco policial. Robaron una moto por la mañana y luego un auto por la tarde en Las Heras. Siempre atacando en la vía pública mediante amenazas de muerte. Después de diversos trabajos con persecución incluida, búsquedas a pie y rastrillajes aéreos mediante la utilización de drones, policías detuvieron a dos sospechosos y recuperaron los vehículos denunciados como sustraídos. Uno fue sorprendido en el interior de un taxi, mientras se hacía el dormido.
Los hechos ocurrieron la mañana y la tarde del sábado. Por orden cronológico, la primera de las víctimas contó que circulaba a pie con su moto Appia Brezzia 150cc por Lavalle y Salvador Civit de El Algarrobal porque se había quedado sin combustible cuando fue abordado por un sujeto que portaba un arma blanca.
Le exhibió el cuchillo pasadas las 8.30 y le sustrajo la moto para luego darse a la fuga por Lavalle hacia el este. En horas de la tarde, minutos antes de las 18, una conductora de 48 años denunció que malvivientes que portaban armas de fuego y un chaleco antibalas policial, la atacaron en Pascual Segura y Guaymallén, en el mismo distrito.
La obligaron a descender del auto que manejaba –un Chevrolet Corsa color champagne- y se lo robaron. También sustrajeron pertenencias personales de la víctima y dinero en efectivo: 8 mil pesos argentinos, 30 mil chilenos y 300 dólares.



La mujer hizo la denuncia y efectivos de la departamental Las Heras, que realizaban trabajos operativos en zona del barrio Jorge Newbery, observaron la presencia del Corsa y sus ocupantes se dieron a la fuga. Aceleraron por calle Tuber hacia el norte y llegaron hasta un campo inculto.
Sus ocupantes descendieron, dejaron abandonado el auto y continuaron la huida a pie corriendo. Cuando lo requisaron, los efectivos descubrieron que había un arma de fuego tipo revólver en su interior.
Notificado el Ministerio Público, se ordenó un rastrillaje por el descampado con el objetivo de dar con los autores de los robos. Hubo colaboración entre efectivos de la Comisaría 56ª y la Unidad Especial de Patrullaje, además de la presencia de la División VANT (Vehículos Aéreos No Tripulados) para tener una visión desde arriba.
De esta forma, alertados por la visión aérea, policías de la Comisaría 36ª dieron con uno de los sospechosos escondidos en la zona. Se trata de un hombre de 36 años oriundo de El Algarrobal.
Mientras continuaban con el operativo en la zona, descubrieron que había una moto en situación de abandono cerca de calles Pilcomayo y Garzamora. Se trataba de la Appia sustraía en horas de la mañana Lavalle y Salvador Civit.
Con el paso de los minutos, ingresó otra novedad al CEO advirtiendo sobre un taxista que era amenazado por un pasajero en Pilcomayo y Catitas Serranas. Los efectivos se desplazaron hasta esa intersección y entrevistaron al chofer. Dijo que tres sujetos habían subido y le comentaron que acababan de cometer un delito.
Uno de ellos llevaba un chaleco policial y se lo sacó delante de él. Luego descendieron dos de los malvivientes y el restante quedó interior del taxi. Este sujeto, de 22 años y domiciliado en la zona, se hizo el dormido en el asiento trasero al notar la presencia policial y quedó a disposición de la Justicia.
