Un caso de violencia de género y abuso sexual que comenzó a ser investigado hace más de un año en la Justicia provincial, sumó recientemente un nuevo capítulo en medio de varias idas y vueltas que se vienen registrando desde el inicio de la instrucción.
La causa tiene como imputado a un camionero, de 32 años y oriundo de Maipú, quien fue denunciado por su expareja y madre de sus hijos. Recientemente, le dictaron la prisión preventiva por segunda vez en la causa que lidera la fiscal de Violencia de Género Gabriela Chaves, aunque se encuentra cumpliéndola bajo la modalidad domiciliaria y monitoreado con tobillera electrónica.
Pero, desde que la denunciante hizo la presentación judicial, el expediente atravesó un camino sinuoso: hubo cambios de fiscal y de juez de primera instancia; el acusado fue liberado por falta de elementos en su contra, al poco tiempo de ser detenido, y luego capturado otra vez por la incorporación de nuevas pruebas que comprometieron su situación.
La denuncia
La investigación tuvo su inicio a mediados del año pasado, cuando la joven madre se presentó ante la Justicia y relató una serie de episodios de abuso sexual y amenazas que sufrió a comienzos de 2022 por parte de su expareja.
El primero de los hechos tuvo lugar el 3 de enero de ese año, cuando la chica se encontraba en domicilio del distrito de Fray Luis Beltrán y el camionero ingresó sin permiso y la sorprendió mientras se daba una ducha, sostiene la reconstrucción que hicieron los detectives del caso.
Acto seguido, agrega, pese a que la denunciante le pidió que se retirara, el camionero no obedeció y le quitó un toallón con el que se cubría el cuerpo. De esa forma, la giró por la fuerza, la apoyó sobre la pared y la accedió carnalmente en contra de su voluntad, detalla la teoría del caso oficial.

Días después, el 20 de enero, el hombre volvió a irrumpir en la casa de su exconyuge, aprovechando que el portón estaba sin llave. Luego, la insultó y le advirtió que se iba a llevar a la hija que tienen en común, surge de la declaración de la joven.
Por ese motivo, el transportista fue arrestado e imputado por violación de domicilio y abuso sexual con acceso carnal en concurso real. Más allá de la dura calificación, Carniello le otorgó el beneficio de la detención domiciliaria, por pedido de los defensores Francisco Castro y Federica Massola, ya que no contaba con antecedentes previos.
Idas y vueltas en la causa
La causa continuó avanzando y en diciembre el juez Federico Martínez, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, le dictó la prisión preventiva al camionero.
No obstante, la defensa del acusado logró establecer que en los días en que la víctima aseguró haber sufrido las agresiones, su expareja se encontraba trabajando a bordo de su camión, fuera de la provincia.
Por eso, solicitaron el cese de la prisión preventiva y el propio juez Martínez hizo lugar al pedido, otorgándole el recupero de la libertad al trabajador del volante.
Posteriormente, la denunciante amplió su declaración y modificó los días que se habrían producido los hechos. A eso se le sumó el resultado del peritaje psicológico, el cual arrojó que el relato de la chica era creíble y no presentaba inconsistencias.

Frente a esas nuevas pruebas, la fiscal Chaves -reemplazó a Carniello porque pasó a la UFI de Tránsito– ordenó nuevamente la detención del camionero, quien se entregó a las autoridades acompañado por su abogado particular.
En principio, estuvo alojado en una dependencia policial, luego pasó a la Estación Transitoria de Detenidos y Aprehendidos (Estrada) y permaneció dos días en el penal San Felipe, para luego quedar nuevamente detenido en su domicilio.
Por su parte, a mediados de octubre la defensa del chofer recusó al juez Martínez. Pese a que el magistrado rechazó el recurso, luego terminó inhibiéndose de la causa y Dolores Ramón ocupó su lugar.
Así las cosas, la magistrada lideró días atrás la nueva audiencia de prisión preventiva, en la que terminó por imponerle otra vez la medida cautelar al transportista y rechazó un pedido de nulidad a la pericia psicológico, efectuado por la defensa.
Llamativa declaración de la denunciante
Tres días después del dictado de la preventiva contra el imputado, la denunciante volvió a presentarse en la UFI de Violencia de Género para ampliar una vez más su declaración.
En esa ocasión, la joven explicó que el proceso judicial le produjo una situación de estrés y que estuvo “enferma” por varios días, motivo por el que inició terapia con una psicóloga particular.
Agregó que a partir de las sesiones empezó a poner en duda algunas de las situaciones que había relatado en el expediente, con respecto a los hechos por los que está siendo investigada su expareja.

“Por momento tengo baches, de que yo a veces no sé si sí o no, todo lo que viví, específicamente a los hechos que denuncié de abuso sexual (sic)”, surge del acta de declaración testimonial a la que accedió El Sol.
Y agregó que no quiso asistir a la última audiencia de la causa porque le genera malestar: “No quiero seguir, me hace mal, me está trayendo problemas, no puedo
trabajar, no estoy apta para trabajar. No estoy bien”.
Frente a esos dichos, se le consultó si podía relevar del secreto profesional a su psicóloga, para poder citarla a declarar, pero explicó que no le gustaría involucraran en la investigación.
