El "Bocón" Villalobos, de 42 años, fue capturado el mismo día del hecho.

La investigación por el doble crimen de los mellizos Darío y Diego Costa Fernández en el barrio Chile de Godoy Cruz avanzó durante la mañana y las primeras horas de la tarde del sábado en tiempo récord, cuando lograron la captura del principal sospechoso del ataque cuando se encontraba cercado por efectivos de la División Homicidios en un domicilio del barrio Pablo VI, muy cerca hacia el oeste de la escena ubicada sobre calle Islas de los Estados.

Los policías ya tenían identificada y ubicada la vivienda del sospechoso, Jesús Yamil Villalobos, conocido como el Bocón, gracias a lo que aportaron los primeros testigos del caso y cuando recibieron y analizaron la información de que tenía la intención de entregarse con una hermana por pedido de su familia.

Asesinaron a dos hermanos en un aguantadero de Godoy Cruz

Dos hermanos fueron asesinados la mañana de este sábado en una vivienda del barrio Chile, en Godoy Cruz. Se trata de los mellizos Darío Fabián y Diego Arturo Costa Fernández, de 41 años, quienes venían siendo sindicados por varios robos perpetrados…

Este hombre, de 42 años, viejos antecedentes por robos, tenencia ilegal y abuso de armas y con denuncias recientes por violencia de género entre el 2019 y año pasado, le había pedido perdón a su círculo íntimo por lo que acababa de cometer y manifestó que iba a ponerse a disposición de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo.

Sin embargo, antes de que esto sucediera, los investigadores decidieron irrumpir en la propiedad con el objetivo de la detención y recolectar todo tipo de pruebas.

Villalobos fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en dos hechos. Quedó alojado preventivamente en la Comisaría Séptima y en las próximas horas pasará a prisión.

Los detectives hablan de un caso “prácticamente” cerrado por la cantidad de pruebas testimoniales y documentales que se incorporaron en la instrucción para sostener la hipótesis que ubicó a este sujeto como autor de los disparos letales contra los hermanos.

Las víctimas tenían 42 años, condenas, pasos por la cárcel y fueron acribilladas a balazos después de una pelea que se potenció por el consumo de alcohol y posiblemente drogas en una vivienda de la manzana A, que era considerada un aguantaderopor los propios vecinos.

Policía Científica realizó sus labores a las 10.30 del sábado, cuando la escena se había llenado de curiosos, la mayoría cercanos a la intersección con calle Aristóbulo del Valle, e identificó con sus característicos conos amarillos diversos materiales para el análisis de la causa a pocos metros de la casa donde murieron las víctimas.

Luego tomó contacto con el cadáver de Darío Fabián Costa, muy cerca del ingreso de la propiedad, y confirmaron que presentaba una herida de arma de fuego en la región lateral derecha del tórax. El plomo, calibre 22 largo, quedó incrustado en su cuerpo. Por su parte, su hermano Diego Arturo tenía dos disparos, ambos en los costados del tórax, también sin orificios de salida.

En la propiedad hallaron siete vainas servidas del citado calibre y también levantaron huellas dactilares y rastros de sangre para cotejo, además de una madera, un hierro que habrían sido utilizados en una pelea previa y también una remera verde con rastros hemáticos.

¿Qué sucedió en la casa del barrio Chile?

La reconstrucción que realizaron los policías de Homicidios y la fiscal Andrea Lazo sostiene que los hermanos Costa Fernández se encontraban sospechados de cometer algunos hechos delictivos en la zona.

Pernoctaban en la casa donde fueron asesinados y pasaban tiempo en ese lugar con otros personajes. Fuentes consultadas por El Sol señalaron que el Bocón Villalobos y los Mellizos (así era su alias) se conocían y pasaban algunos momentos juntos.

Al parecer, los hermanos habrían estado consumiendo estupefacientes y bebidas alcohólicas en el inmueble (hallaron una botella, dos cajas de vino, entre otros elementos) con el señalado dueño de la casa y esto habría molestado a Villalobos, quien tenía una relación más de confianza con esa persona.

Hubo violento enfrentamiento previa en el lugar minutos antes de las 10 y llamados al 911. Policías llegaron y aprehendieron a tres hombres muy cerca de la casa 7 de la citada manzana. Todos se encontraban con lesiones en diversas partes del cuerpo.

Los uniformados se retiraron y las comunicaciones volvieron ingresar al CEO: esta vez hablaban de disparos de arma de fuego en el interior de la casa.

Los policías de la jurisdicción volvieron hasta el teatro del hecho y observaron por la ventana con el objetivo de confirmar si había movimientos o heridos. Así fue que detectaron a una persona tendida en el suelo que no registraba movimientos.

Ingresaron y dieron con otra persona inerte. A simple vista, no presentaban signos vitales. Solicitaron la presencia del SEC y en pocos minutos un médico confirmó que ambos varones estaban muertos.

La teoría de los pesquisas agrega que Villalobos y otro hombre se marcharon de la casa luego de la riña y que el Bocón volvió en una bicicleta con la intención de matar a los hermanos. Ingresó a la casa y comenzó a disparar. Luego escapó con el rodado, color naranja, y vecinos detectaron sus movimientos.

Cuando allanaron la casa del sospechoso, encontraron la bicicleta y también el arma de fuego, una pistola Bersa calibre 22 con cargador vacío y una campera azul, del mismo color que habían detallado los testigos.