Los cuatro capturados en los procedimientos de la UEP y los elementos que les secuestraron.

Dos procedimientos realizados por efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Las Heras permitieron la detención de cuatro sospechosos que se movilizaban en motos y que tenían en su poder los denominados “destripadores”, herramientas comúnmente utilizadas para violentar tambores de arranque y sustraer rodados.

Los hechos ocurrieron el jueves por la noche con apenas media hora de diferencia y dejaron como saldo secuestros, capturas y una persecución que se extendió por varias cuadras, tal como contaron fuentes policiales a El Sol.

El primero de los procedimientos se desarrolló cerca de las 20.30 en la intersección de calles San Martín y 3 de Febrero. Mientras patrullaban la zona, efectivos de la UEP observaron una motocicleta Honda GLH 150 sin patente junto a dos jóvenes que permanecían en actitud sospechosa cerca de un grupo de motos estacionadas. Ante esa situación, los uniformados decidieron identificarlos.

Durante la requisa del rodado encontraron oculto debajo del asiento un destripador de tambor con mango en forma de T, confeccionado en plástico y goma. Por disposición del Segundo Juzgado Contravencional, ambos sujetos fueron trasladados a una dependencia policial y quedaron a disposición de la Justicia por infracción al artículo 108 del Código Contravencional, que sanciona la posesión injustificada de llaves alteradas o ganzúas. Además, la moto en la que circulaban fue retenida por falta de documentación.

Los detenidos fueron identificados como dos jóvenes de 19 años con domicilio en el barrio 26 de Enero y de calle Guido Spano.

Treinta minutos después, a las 21, otro móvil de la UEP detectó una situación similar en la esquina de Santa Cruz y Doctor Moreno. Los policías observaron a dos hombres sobre una moto negra con el motor apagado mientras vigilaban el sector donde funcionan varios locales gastronómicos. Cuando los efectivos intentaron identificarlos, el acompañante descendió abruptamente y comenzó una fuga a pie.

La persecución se extendió por distintas calles del sector. Durante la huida, el sospechoso arrojó un casco dentro de una acequia, trepó techos de casas, dañó un cerco eléctrico e intentó ocultarse en un taller mecánico.

Finalmente, fue reducido por los efectivos, que contaron además con la colaboración de vecinos y comerciantes que evitaron que continuara escapando.

Al revisar el casco abandonado, los policías hallaron otro destripador artesanal, esta vez confeccionado con una llave adaptada y un mango de madera sujeto con cinta aisladora.

Paralelamente, surgieron testimonios que indicaban que los sospechosos habían intentado violentar el tambor de arranque de una moto Honda GLH estacionada en las inmediaciones minutos antes de la llegada de la patrulla.

El Ministerio Público ordenó la detención de ambos ocupantes de la moto, de 18 y 20 años, y el secuestro del vehículo y una serie de peritajes para avanzar en la investigación por tentativa de robo agravado.