La dificultad para conseguir el álbum oficial del Mundial 2026 en kioscos y comercios abrió una investigación que terminó con dos detenidos y el secuestro de mercadería valuada en cerca de 200 millones de pesos.
La causa comenzó cuando investigadores detectaron el traslado de miles de álbumes Panini provenientes de Brasil que, según el expediente, circulaban sin la documentación aduanera necesaria para acreditar su ingreso legal al país.





El hallazgo se produjo durante un control realizado en la Ciudad de Buenos Aires. Allí fueron secuestrados 2.200 álbumes de la Copa del Mundo, cuya valuación fue estimada en unos 100 millones de pesos. Los dos hombres que transportaban la carga quedaron detenidos por orden de la Justicia Federal.
La investigación avanzó luego sobre la posible cadena de distribución. En ese marco, los pesquisas allanaron un depósito en Lanús que funcionaba como centro de almacenamiento y despacho de mercadería.
En el lugar encontraron más de 1.500 prendas de vestir, equipos electrónicos, proyectores, notebooks, auriculares, cargadores, controles para videojuegos, aires acondicionados y otros productos que también quedaron bajo análisis. Según la valuación incorporada a la causa, esos elementos sumaron otros 98 millones de pesos.
La hipótesis que investiga la Justicia es que los álbumes formaban parte de una operatoria más amplia vinculada al ingreso y distribución de mercadería sin la correspondiente registración aduanera.
El expediente quedó radicado en el fuero Penal Económico, donde se intenta determinar el origen de los productos, la ruta de comercialización y la eventual participación de otros involucrados.
