La Justicia condenó la mañana de este miércoles a Héctor Eusebio Peletay Arce (45), quien se encontraba imputado por el asesinato de Alexis Videla Sosa (27), ocurrido en febrero del año pasado en Guaymallén.
El acusado reconoció que participó en el hecho, durante un juicio abreviado final que se realizó en la previa del debate oral y público que debía enfrentar junto a Fernando López Peletay, uno de los sindicados coautores del crimen.
Anteriormente, su hermano, Mariano Domingo Peletay (42), ya había sido sentenciado a diez años y ocho meses de encierro, bajo la misma modalidad. Mientras que otro de los imputados, un adolescente de 17 años apodado el Japo, se encuentra a disposición de la Justicia Penal de Menores.

Lo cierto es que Héctor recibió una pena de ocho años de prisión por el delito de homicidio simple agravado por la participación de un menor en calidad de partícipe secundario, tal como lo acordó su defensa con la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien lideró la investigación.
El fallo fue dictado por el juez Alejandro Miguel, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, quien avaló el pacto entre las partes y también presidirá el debate contra López Peletay.
El caso
La información sostiene que el hecho de sangre se produjo el domingo 21 de febrero del 2021, cuando alrededor de las 7.20 comenzó una pelea entre vecinos del barrio Grilli Sur, frente a la manzana J.
De acuerdo con la reconstrucción, Videla Sosa se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas con algunos conocidos y se topó con los Peletay, con quienes arrastraba problemas desde hace tiempo.
Los cuatro sujetos redujeron al joven y lo atacaron con armas blancas, propinándole un total de 16 puñaladas en diferentes sectores del cuerpo.
Tras el ataque, la víctima fue internada en el Hospital Central, donde agonizó durante casi tres semanas hasta que su cuerpo no resistió y dejó de vivir el sábado 6 de marzo.
Luego de la muerte de Videla Sosa, los pesquisas realizaron diferentes allanamientos en los días siguientes, a través de los que se lograron las capturas de los cuatro sospechosos, que ya estaban identificados.
Con respecto al móvil, de la investigación surgió que el ataque se debió a broncas barriales y que la víctima ya había tenido un enfrentamiento a golpes en la Navidad del 2020, detallaron fuentes allegadas a la pesquisa.
