Sergio Daniel Castillo, complicado por un intento de asesinato, entre otras causas.

La guerra de bandas en El Algarrobal de Las Heras duró poco más de tres meses. En realidad, no se sabe si ya terminó del todo, pero entre diciembre del 2023 y marzo de este año hubo decenas de tiroteos, amenazas, heridos y hasta una joven inocente que había cumplido 36 semanas de embarazo murió tras recibir un disparo en la cabeza mientras se encontraba con su pareja, un amigo y la suegra en la puerta de un domicilio de calle Aristóbulo del Valle.

Como sucedió el 12 de marzo en el Campo Papa del oeste de Godoy Cruz, el 16 de mayo autoridades policiales y judiciales sitiaron algunas barriadas del distrito para intentar ponerle un freno a los enfrentamientos. La fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos y decenas de efectivos de Investigaciones irrumpieron en diversos domicilios marcados relacionados con los integrantes de los clanes familiares Los Castillo y sus rivales, los soldaditos de una mujer conocida como la Yeca.  

Hubo 16 detenidos, secuestros de armas y drogas. Justamente, los cruces eran por ganar territorio y potenciar la comercialización en pequeñas cantidades de estupefacientes.

Dos de esos sujetos detenidos fueron condenados en tiempo récord a fines de agosto. Se trata de Nicolás Nahuel Gil Páez (24) y Daniel Ismael Gil Ruarte (22), conocidos como Tuerto o Peluche y Chulo., quienes recibieron 8 años y 11 meses y 9 años y tres meses de cárcel por cuatro y seis causas cada uno, respectivamente.

En los últimos días, la fiscal avanzó con la instrucción y solicitó la prisión preventiva para otros imputados. La jueza Dolores Ramón dictó la medida cautelar que afecta la libertad con base en las pruebas y todos continuaron en situación de encierro por diferentes calificaciones.

De acuerdo con la información judicial a la que accedió El Sol, el señalado líder de uno de los bandos, Sergio Daniel Castillo (50), capturado en el barrio Portal del Algarrobal, fue uno de los que quedó comprometido por calificaciones de intento de homicidio agravado por l uso de arma de fuego y participación de menores y amenaza.

Castillo y el Tuerto Gil se relacionaban y compartieron expediente por algunos hechos. Es más, se movían, de acuerdo con fuentes de la zona, policiales y judiciales, con Jesús Zamora, pareja de la joven embarazada asesinada la noche del lunes 19 de febrero, Rocío Fabiana Flores. Por el asesinato de la joven de 21 años, quien esperaba su segundo hijo, fue capturado Leonardo Alexander León, conocido como Leo Estrella, novio de la hija de Yésica “Yeca” Jerez, marcada por la jefa del grupo rival al clan Los Castillo.

Por la misma causa de intento de asesinato de Sergio Castillo, también se dispuso la prisión preventiva para Franco Alejandro Echenique (26).

Las fuentes agregaron que le dictaron la preventiva a Alejandro Leandro Jorquera por coacciones agravada por el fin de compeler a una persona a hacer abandono de su lugar de residencia, privación ilegítima de la libertad y daño agravado por la participación de un menor.

Enzo Daniel Quiroga Castillo también seguirá preso. El familiar del señalado líder se encuentra imputado por amenazas coactivas, por un hecho ocurrido el 2 de febrero, en el que le habría dicho a un hombre domiciliado en calle Las Rosas: “No jodás más, si seguís denunciando te vamos a pegar un tiro”.

Otro hombre conocido como el Chupa e identificado como Francisco Gastón Gil Dutra (46) recibió la prisión preventiva por intento de asesinato. Habría actuado con el famoso “Gringuito”, un menor hermano del Tuerto y considerado uno de los más violentos de la zona, cuando un hombre resultó baleado. Además, continuará en el penal por amenazas agravadas por el uso de arma de fuego, privación ilegítima de la libertad y daño. 

Por último, a dos mujeres identificadas como Mariela Roxana Paez y Gianina Yasmín González también le dictaron la medida cautelar por coacciones agravadas y daño calificado.

Las fuentes aportaron que, luego de la resolución de la jueza de primera instancia, la fiscalía buscará cerrar nuevos acuerdos (posibles juicios abreviados) con estos imputados y, en los casos que lo requieran, realizar el requerimiento de elevación a juicio.