Sandra Jaquelina Vargas (48), conocida como la Yaqui, volvió a ser imputada este lunes como jefa de una organización narco tras quedar detenida en el marco de una investigación que derivó en más de 25 allanamientos simultáneos en Godoy Cruz y la penitenciaría de régimen abierto de El Borbollón.
La Justicia federal la acusó por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado, al considerar que lideraba un grupo de al menos tres personas organizadas para cometer ese delito. Luego de la audiencia celebrada en los Tribunales Federales, fue enviada a la penitenciaría de Cacheuta.
Junto a Vargas también fueron imputados otros seis integrantes de su círculo íntimo, entre ellos su hijo Mauro Gélvez —a quien además le sumaron el delito de tenencia ilegal de arma de guerra—, y su supuesta mano derecha, Liliana Echeverría, conocida por operar bajo sus órdenes desde el asentamiento Campo Papa.
Completan la nómina de sospechosos la hija de Echeverría, Daniela Palma, su pareja, Gastón Caballero, Delfina Correa y Axel Sosa, todos acusados bajo la misma figura penal, con la calificación agravada por la intervención de varias personas en una estructura organizada.
El fiscal federal Fernando Alcaraz lideró la causa junto con la Policía contra el Narcotráfico (PCN) desde hace casi un año. El juez del caso, quien definió las acusaciones, fue el sanjuanino Leopoldo Rago Gallo, quien subroga en Juzgado Federal Nº1.
La Yaqui Vargas quedó presa otra vez como jefa de una organización narco
Como si fuera un calco de lo vivido hace más de una década, los barrios del oeste de Godoy Cruz volvieron a ser este viernes a las 13.30 epicentro de allanamientos masivos por una megacausa que destapó una organización narco matriarcal…
La pesquisa reveló que Vargas, a pesar de estar detenida y con salidas transitorias desde el Centro de Alojamiento de El Borbollón, nunca dejó de operar: reconstruyó una red piramidal con familiares en roles clave y utilizó billeteras virtuales para mover millones de pesos provenientes del narcomenudeo. Echevarría, su hija Daniela y Correa están señaladas como vendedoras y acopiadoras de sustancias.
Durante los procedimientos, los efectivos de la PCN reunieron elementos que confirman el resurgimiento de una estructura criminal en barrios del oeste godoicruceño como Campo Papa, Sarmiento, Susso y Los Toneles.
Los investigadores agregaron que la Yaqui reactivó el circuito de venta de drogas fraccionadas, con puntos de distribución fijos y operadores encargados del almacenamiento, la venta y la recaudación del dinero.
Los elementos recolectados en los domicilios allanados, los informes financieros y las comunicaciones intervenidas fueron claves para imputar a los siete detenidos. Por su parte, las fuentes detallaron que avanzan en el análisis de los dispositivos y documentos secuestrados.
