El tubo de PVC y el juez agredido.

Un chico de 13 años fue identificado este jueves como el autor de la agresión contra el árbitro asistente Diego Martín durante el partido del martes entre Godoy Cruz y Talleres de Córdoba por la 3ª fecha del Torneo Apertura 2025 de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), que se disputó en el estadio Víctor Antonio Legrotaglie.

El adolescente fue citado junto a sus padres a la Unidad Fiscal de Menores, aunque, debido a que es inimputable, se analizará imponer alguna medida de protección y la causa terminará archivada en un futuro próximo.

Fuentes judiciales señalaron que el menor fue individualizado a través de cámaras de seguridad del estadio de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, donde el Expreso hizo de local, y también por personal policial que se encontraba trabajando en el recinto. De esa manera, los investigadores descartaron que se haya tratado de una interna o conflicto entre barrabravas del club mendocino, tal como se especulaba en un principio.

La agresión se produjo en los instantes previos al inicio del segundo tiempo del cruce entre el Tomba y el conjunto cordobés, que empataban 0 a 0, cuando el juez Martín ingresaba con sus colegas al campo de juego y recibió el impacto de un tubo de PVC de unos 30 centímetros en un costado de la cabeza, a la altura de la frente, resultando lesionado.

A partir de eso, el árbitro Yael Falcón Pérez decidió suspender el encuentro y ahora la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) analizaba imponer una severa sanción contra Godoy Cruz, que podría incluir quita de puntos, sanción económica y partidos sin público. Asimismo, el Tomba deberá hacerse cargo de pagar los gastos de hospedaje y traslado de Talleres.