Agustín Caparroz y la víctima, Agustín Mamaní eran pareja.

La Justicia liberó la tarde de este viernes a Agustín Caparroz Leal (21), el joven que se autopercibe mujer y está acusado de asesinar de doce puñaladas a su novio, Agustín Mamaní (22), en agosto del año pasado en el barrio Unión y Fuerza de Luján de Cuyo.

El juez Federico Martínez, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, hizo lugar al pedido de cese de prisión preventiva que realizó el defensor Ariel Benavidez, a sólo diez días de que el Tribunal Penal Colegiado Nº 1 modificó la imputación de homicidio agravado por el vínculo con circunstancias extraordinarias de atenuación -con la que arriesgaba de 8 a 25 años de cárcel- a homicidio en exceso de la legítima defensa.

Al tratarse de una calificación excarcelable, ya que prevé de 1 a 5 años de encierro, el representante legal de Caparroz Leal entendió que su cliente se encontraba en condiciones de esperar en libertad el juicio oral y público en su contra y Martínez le dio la razón.

Eso sí, el magistrado de primera instancia le fijó una caución real o personal de 5.000.000 de pesos para que el acusado pueda regresar a las calles. Asimismo, deberá fijar y mantener un domicilio, permanecer a disposición de la Justicia cada vez que sea citado, presentarse cada 15 días en la Unidad Fiscal de Homicidios, iniciar un tratamiento psicológico, no salir de la provincia y no concurrir a lugar donde se expendan bebidas alcohólicas o se consuman estupefacientes.

En el comienzo de la investigación, la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos había imputado a Caparroz Leal por una dura calificación: homicidio agravado por el vínculo y arriesgaba como única pena la prisión perpetua.

Sin embargo, las idas y vueltas que tuvo el caso, a partir de diferentes pruebas que se fueron incorporando a lo largo de la instrucción, llevaron a los jueces intervinientes a establecer que el imputado respondió a una agresión ilegítima por parte de Mamaní. Para eso, fue clave la evidencia que presentó la defensa sobre una herida profunda que sufrió Caparroz Leal en su mano izquierda durante el hecho, que fue considerada defensiva. 

El asesinato

El crimen de Agustín Mamaní ocurrió el martes 1 de agosto de 2023 en la manzana H del la citada barriada ubicada en la zona conocida como la triple frontera entre Luján, Maipú y Godoy Cruz.

Su hermana lo halló alrededor de las 14 de ese día, tendido boca arriba y con abundante pérdida de sangre, por lo que solicitó auxilio a los vecinos.

Varias llamadas al 911 alertaron a las autoridades, quienes se presentaron rápidamente en el lugar. Testigos indicaron haber visto a un joven de contextura robusta huyendo de la vivienda instantes antes.

Con ese dato, los pesquisas marcaron a Caparroz, oriundo del barrio Doña Irma de Luzuriaga y pareja sentimental de la víctima, como principal sospechoso.

Mientras la División Homicidios buscaba al sindicado autor, peritos de la Policía Científica determinaron que el cuerpo presentaba doce puñaladas en la espalda.

Horas después, se supo que Caparroz Leal había acudido a la guardia del Hospital El Carmen por una herida en su mano izquierda. Por orden judicial, fue capturado y los sabuesos constataron que sus prendas y calzado tenían manchas de sangre.

Por su parte, antes de que la causa se elevara a juicio, la Fiscalía recibió un informe pericial del celular de Mamaní, donde se encontraron fotos y videos de abuso sexual infantil, material que, según se sospecha, el joven asesinado recibía y compartía.