Tres de los sospechosos: Alan Daniel Vargas, Oscar Manuel Santiago Fernández y, armado, Jeremías Coria.

Durante los últimos dos meses, conductores de aplicaciones de viajes de una empresa en particular comenzaron a relatar ante policías y en sede judicial historias similares después de aceptar viajes hacia el oeste de Ciudad. Pedidos que terminaban en asaltos, amenazas y lesiones con armas de fuego y transferencias forzadas de dinero desde sus billeteras virtuales.

Con el correr de las semanas, los investigadores profundizaron los casos detectaron que no se trataba de hechos aislados: detrás de los ataques había una organización criminal integrada por jóvenes que operaba con base en el complejo La Favorita, considerada una zona roja.

La instrucción, que quedó en manos de los fiscales de Robos y Hurtos Juan Manuel Bancalari y Juliana Labayru y fue desarrollada por la Unidad Investigativa de Capital (UID), permitió reconstruir al menos 15 asaltos cometidos entre fines de 2025 y principios de marzo de este año.

En casi todos los casos, las víctimas fueron conductores de la aplicación Maxim, que eran enviados al barrio prácticamente sin advertencias de riesgo. Según los pesquisas que hablaron con El Sol, a diferencia de otras plataformas como Uber, que alertan a los trabajadores sobre zonas peligrosas, esta la aplicación continuaba asignando viajes hacia el sector aun cuando minutos antes se había cometido un robo en el mismo punto. Así lo demuestran los hechos registrados y que son investigados por el Ministerio Público, explicaron las fuentes del caso.

Los integrantes de la banda eran entre seis y siete jóvenes, casi todos residentes o con vínculos directos con distintos sectores de La Favorita, el sector donde habitan casi 30 mil personas y que tiene 30 barrios.

Entre los sospechosos que comenzaron a aparecer reiteradamente en los expedientes fueron identificados Jeremías Cristopher Yael Coria Díaz (18 años), conocido como “Gordo Jere”; Alan Daniel Vargas (19); Oscar Manuel Santiago Fernández, alias “Santi” -el 18 de este mes cumple 20 años-; Facundo Lionel García (20); y Leandro Damián Córdoba Cabrera (25), apodado en el ambiente delictivo como “Choro Cañero”. Este último tenía además pedido de captura por tentativa de homicidio en otra causa judicial que está en manos de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo.

El patrón de ataque era prácticamente idéntico en todos los hechos. Los delincuentes solicitaban un viaje mediante la aplicación, generalmente utilizando datos falsos o teléfonos asociados a cuentas de terceros.

Cuando el conductor llegaba al punto de encuentro, uno o dos supuestos pasajeros subían al vehículo. A los pocos metros, otros cómplices aparecían desde las calles internas del barrio y rodeaban el auto. Armados con pistolas o revólveres, obligaban a la víctima a apagar el motor y entregar las llaves.

Después venía la segunda parte del plan, determinaron los pesquisas de la UID. Bajo amenazas de muerte, exigían al conductor desbloquear el celular y abrir aplicaciones de billetera virtual, principalmente Mercado Pago.

Desde allí realizaban transferencias a cuentas de terceros vinculados a su entorno. Los montos no solían ser altos -siete mil y poco más de cien mil pesos-, pero el mecanismo les permitía obtener dinero inmediato con total impunidad. Incluso, sin importar quedar identificados. También se llevaban teléfonos celulares, dinero en efectivo, relojes, zapatillas y herramientas varias, tal como se desprende los hechos a los que accedió este diario.

Un detalle que se repitió en varios asaltos fue que los delincuentes aclaraban que no querían robar el vehículo, lo que buscaba relajar a las víctimas para que colaboraran para desbloquear sus telefónos. Una vez consumado el robo, arrojaban las llaves a pocos metros y escapaban a pie hacia el interior de los barrios.

Dos de los sospechosos captados por cámaras de seguridad de uno de los vehículos.

La pesquisa comenzó con tareas de campo de la UID, cuyos efectivos realizaron recorridas, vigilancias encubiertas y observaciones de domicilios en distintos sectores de La Favorita. En un primer momento sólo contaban con nombres de pila o alias aportados por víctimas y vecinos. Con el tiempo, en el Ministerio Público lograron confirmar identidades, vincular expedientes y analizar movimientos financieros en billeteras virtuales.

También fue clave el rastreo de números telefónicos utilizados para pedir los viajes, muchos de los cuales estaban asociados a cuentas de redes sociales o perfiles de Instagram o WhatsApp vinculados entre sí.

Las transferencias realizadas tras los robos aparecían minutos después en cuentas pertenecientes a parejas, familiares o conocidos de los sospechosos, lo que permitió establecer conexiones entre los distintos hechos de inseguridad.

Otro dato que impulsó la megacausa fue el malestar de vecinos de la zona, quienes advertían sobre la presencia de grupos dedicados a asaltar choferes de aplicaciones. Algunos hechos ni siquiera fueron denunciados por temor a represalias, ya que los presuntos autores viven en el mismo sector.

Con este panorama, comenzaron a reconstruir uno por uno los ataques atribuidos a la banda y este martes hubo allanamientos masivos para intentar dar con los sospechosos. Si bien un par terminó tras las rejas, varios quedaron identificados y se encuentran en la orden del día.

Los asaltos reconstruidos uno por uno

1. Filmado por cámaras del vehículo

El 4 de enero, a las 22.17, un conductor de Maxim llegó a calle 1° de Mayo, en La Favorita. Tres jóvenes subieron al vehículo y lo amenazaron con armas de fuego.
Cuando intentó resistirse, lo golpearon en la cabeza con un arma de fuego, provocándole un traumatismo con herida cortante. Le robaron: 140.000 pesos en efectivo celular Samsung A06. Luego realizaron dos transferencias por 63.800 y 44.400 pesos a la cuenta de Óscar Manuel Santiago Fernández.

Las cámaras internas del vehículo permitieron identificar a dos de los sospechosos.

2. El robo con seis delincuentes armados

Seis días después, a las 0.05, otro conductor de Maxim llegó a la zona de calles 20 de Junio y Pablo Neruda, en La Favorita. Un supuesto pasajero subió al asiento delantero y cargó un arma frente a la víctima antes de apoyarla en su sien. De inmediato aparecieron entre cinco y seis cómplices, que rodearon el auto y abrieron las puertas.

Le robaron: celular, billetera, dinero en efectivo, la rueda de auxilio y herramientas. También lo obligaron a transferir 23.000 pesos a la cuenta de una joven de 18 años del barrio 27 de Abril. El número telefónico utilizado para pedir el viaje estaba vinculado a Óscar Santiago Fernández.

3. A la medianoche y con participación de una mujer

El 15 de enero, cerca de la 0, otro trabajador fue enviado por Maxim desde el microcentro, en Patricias y Espejo, hacia La Favorita. Cuando llegó al cruce de 1° de Mayo y Libertad, el pasajero del asiento delantero apagó el auto, le quitó las llaves y le apuntó con un arma en la cabeza. En ese momento se sumaron una mujer y otro hombre, quienes comenzaron a revisar todo a su alrededor y exigir dinero.

Los asaltantes se llevaron un celular Motorola G30, una netbook Lenovo, una caja completa de herramientas, el reloj Citizen de la víctima y una cadena de oro de 18 quilates. También sustrajeron una mochila con 100.000 pesos en efectivo.

Además obligaron al conductor a realizar una transferencia de 10.000 pesos mediante la aplicación Naranja X. El dinero terminó en una cuenta a nombre de Facundo Lionel García, quien luego fue reconocido por la víctima en redes sociales como el hombre que lo había amenazado con el arma.

Los pesqusias también identificaron como segundo sospechoso a Alan Daniel Vargas, cuyo hermano estaba detenido por otro robo contra un conductor de Maxim.

4. El hecho que permitió descubrir el modus operandi

Un conductor de la aplicación Maxim llegó hasta Libertad y 10 de Noviembre, en el barrio Andino de La Favorita, tras aceptar un viaje. Eran las 20.10 del 9 de febrero.

Dos hombres lo interceptaron. Uno se sentó en el asiento del acompañante, apagó el vehículo y exigió la entrega del auto, mientras el segundo se ubicó junto a la ventanilla del conductor exhibiendo un arma de fuego y amenazándolo de muerte. El modus operandi se repetía.

Bajo intimidación, los asaltantes obligaron a la víctima a desbloquear su teléfono celular y abrir la aplicación Mercado Pago. Luego le sustrajeron el aparato, la billetera y dinero en efectivo, para escapar a pie hacia el interior del barrio.

Vecinos del lugar señalaron a los autores con los alias “Gordo Jere” y “Santi”.
La víctima describió al acompañante como un joven de unos 21 años, delgado, de aproximadamente 1,70 de altura, tez trigueña y piercing en el labio inferior izquierdo.

Días después, al revisar su cuenta de Mercado Pago, el conductor detectó una transferencia realizada minutos después del robo a nombre de Óscar Fernández.

El propio damnificado buscó al titular de la cuenta en redes sociales y reconoció espontáneamente al hombre que se había sentado a su lado en el auto. También identificó como segundo autor a Jeremías Coria, quien lo había amenazado con el arma.

Durante los trabajos de campo, los policías determinaron que Coria no tenía domicilio fijo y alternaba entre viviendas del barrio Nueva Generación y otros sectores de La Favorita.

Transferencias a cuentas asociadas a dos de los sospechosos, Fernández y García.

5. Cinco delincuentes armados

Horas antes, ese mismo 9 de febrero, a la 1.30, un chofer acudió a un viaje solicitado en calle Soberanía Nacional. Un supuesto pasajero subió al asiento delantero y de inmediato extrajo un revólver, apagó el vehículo y le sacó las llaves.

En segundos aparecieron otros cuatro sujetos, algunos de ellos armados, que abrieron las puertas y el baúl del auto. Entre todos revisaron el vehículo y obligaron al conductor a entregar sus pertenencias.

El botín incluyó: un celular Motorola Moto G85, 10.000 pesos en efectivo, documentación personal, un par de zapatillas Adidas y la rueda de auxilio del rodado.

También realizaron una transferencia de 81.000 pesos a una cuenta a nombre de una adolescente de 16 años domiciliada en el barrio San Agustín, vinculada al entorno de los sospechosos. La víctima recordó a uno de los asaltantes como un joven con tatuaje en el pómulo derecho, mientras que otro aparentaba tener apenas entre 13 y 15 años.

6. El ataque al chofer de Llámenos

El 13 de febrero, cerca de las 23.40, un conductor de la empresa Llámenos, llegó hasta Los Paraísos y Juana Azurduy. Un joven de unos 17 años subió al asiento del acompañante y sacó una pistola. Apagó el auto, le quitó las llaves y le robó el celular.

Luego apareció otro malviviente armado que abrió la puerta del conductor y sustrajo: dos billeteras con aproximadamente 230.000 pesos, un celular Motorola G13 y una mochila con ropa un perfume-

Antes de huir, obligaron a la víctima a realizar una transferencia de 20.000 pesos a una cuenta de un joven de 18 años del barrio San Agustín.

El “Choro Cañero” y Lionel García. Los rostros se pixelan por pedido de los investigadores y posibles ruedas de personas.

7. El asalto que llevó al “Choro Cañero”

Cerca de la 1 del 19 de febrero, un conductor de Maxim fue enviado a 1° de Mayo y Libertad, en el barrio Andino. Una escena que ya se había repetido. Un sujeto subió al asiento trasero y se abalanzó hacia adelante para apagar el vehículo y quitarle las llaves al trabajador. Otro cómplice abrió la puerta del conductor y lo redujo.

Por lo que detallaron las fuentes, le robaron un celular Samsung S25, dinero en efectivo, zapatillas, un smartwatch, documentación. También lo obligaron a realizar una transferencia de 144.044 pesos a una cuenta de Lionel García.

El pedido del viaje había sido hecho con datos falsos, pero el número telefónico estaba vinculado a una cuenta de Mercado Pago asociada a Leandro Damián Córdoba Cabrera, alias “Choro Cañero”.

Los detectives policiales ya tenían a este sujeto de 25 años identificado por otros robos a choferes y por una causa por tentativa de homicidio que se inició el 3 de diciembre del año pasado.

Ese día, un joven de 19 años conocido como “Lumpa” fue baleado durante la madrugada en La Favorita. El ataque ocurrió minutos antes de las 3, cuando Esteban Elías Uriel González Vega salió en moto a comprar un jugo a un comercio de la esquina de Aliar y Libertador. Según relató su pareja, apenas se alejó del lugar se escucharon varias detonaciones y al llegar a la esquina lo encontró tendido en el asfalto con una grave herida en la cabeza, mientras cinco hombres escapaban corriendo.

Un vecino lo trasladó de urgencia en un Fiat Palio hasta el Hospital Lagomaggiore, donde ingresó casi inconsciente con una herida de arma de fuego con orificio de entrada y salida. Fue internado en Terapia Intensiva y derivado para la intervención de un neurocirujano. Mientras era asistido, una joven que aguardaba atención por un robo lo reconoció como el autor de un asalto que había sufrido horas antes.

González Vega, apodado “Lumpa”, es conocido en el oeste capitalino por su historial delictivo. Desde su adolescencia acumuló causas por robos, amenazas y abuso de armas, además de internaciones en la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil.

Incluso llegó a ser detenido a comienzos del año pasado en una investigación por un homicidio ocurrido en la plaza Aliar, aunque luego fue desligado. Tras el ataque, el apodo del Choro Cañero comenzó a tomar fuerza como sospechoso de ser el autor del disparo. Fue capturado durante los allanamientos realizados esta semana.

Otros golpes bajo investigación, sin identificados

La causa también incluye otros hechos de inseguridad con autores que no fueron identificados, todos con características similares al resto de los expedientes en instrucción:

11 de enero: ocurrió a la 1.45 en el cruce de calles Paraná y Misiones, en el barrio Nueva Esperanza de La Favorita. La víctima fue un trabajador de Maxim. Levantó un sujeto y le apagó el motor. Mediante el uso de arma de fuego, obligó a la víctima a descender del rodado. Participaron otros dos sujetos. Le robaron un Samsung A15, una billetera marrón y 67 mil pesos en efectivo.

1 de febrero: sucedió a las 22 en inmediaciones al Centro de Salud Nº 300. La víctima fue un policía retirado que trabajaba como conductor de Maxim. Actuaron cinco malvivientes y, al menos, tres portaban armas de fuego. Una era una pistola calibre 9 milímetros. Robaron un celular Motorola azul, billetera con documentación personal y del rodado, las llaves y 40 mil pesos en efectivo. El trabajador fue agredido.

2 de febrero: Otro ataque grupal con cinco delincuentes en calles 20 de Junio y Perito Moreno. La víctima fue un trabajador de Maxim. Sucedió a las 23.45. Le robaron primero las llaves del auto y luego se presentaron varios sujetos que actuaban de cómplices. Exhibían armas de fuego. Robaron un celular Samsung A15, documentación del auto (tarjera verde, RTO, título y fotocopias del DNI), la rueda de auxilio rodado 17 y el gato, llave y botiquín. También dinero en efectivo, 20 mil pesos aproximadamente.

10 de febrero: Otro trabajador de Maxim sufrió un robo mediante amenaza de arma blanca en calle Soberanía, cerca de Valparaíso. Ocurrió a las 17. Lo abordó un sujeto que se encontraba en la vía pública, con el cuchillo. Lo amenazó para que detenga la marcha. Le provocó cortes en la mano y el antebrazo izquierdo. La víctima ofreció resistencia y el agresor se dio a la fuga luego de quitarle un Samsung A 14 5G y las llaves de su Ford EcoSport. Había sido captado luego de un pedido de viaje. Otros malvivientes también se presentaron en la escena.

En todos los casos se repite el mismo esquema delictivo, el que llevó a generar preocupación en las autoridades del Ministerio de Seguridad de la provincia: pedido de viaje mediante Maxim, abordaje inicial de uno o dos falsos pasajeros, aparición de cómplices, robo bajo amenazas y transferencias.