Leandro Emanuel Contreras Sottile fue condenado este viernes a 16 años de prisión por el asesinato de Lucas Fabián Bruno, ocurrido en octubre de 2013 en el barrio Santa Ana de Guaymallén. La pena se definió durante la audiencia de cesura. El fiscal de Homicidios Oscar Malla había solicitado 18 años de cárcel, pero el juez técnico Alejandro José Miguel resolvió imponer una pena menor.

La condena llegó después de que un jurado popular declarara culpable a Contreras Sottile por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El veredicto se conoció el miércoles, al término de un juicio oral que se extendió durante tres jornadas y en el que la Fiscalía presentó testimonios y otras pruebas para reconstruir el ataque que terminó con la vida de Bruno, que tenía 18 años.

El caso permaneció abierto durante casi 13 años. Durante ese período, Contreras Sottile estuvo prófugo y vivió en Chile bajo identidades falsas, hasta que fue identificado en Mendoza en abril de 2025. Su captura se produjo después de un procedimiento policial vinculado con un asalto en la Galería Tonsa, en el centro de la Ciudad.

Cómo fue el crimen de Lucas Bruno

El asesinato ocurrió a fines de octubre de 2013, en la esquina de Amigorena y Corrientes, en el barrio Santa Ana. Según la reconstrucción presentada durante el juicio, Bruno se encontraba sentado en el cordón junto a otros cuatro jóvenes cuando un Fiat 147 blanco llegó al lugar.

La acusación sostuvo que Contreras Sottile descendió del vehículo armado con una pistola Bersa calibre 22 y disparó siete veces contra el grupo. Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Bruno y le provocó la muerte. Otro joven, Juan Ignacio Marino Muñoz, recibió un disparo en la espalda y sobrevivió al ataque.

Los testimonios de las personas que estaban en la escena tuvieron un papel central en el juicio. Los testigos ubicaron al acusado en el lugar y lo señalaron como el hombre que efectuó los disparos. La investigación también estableció que entre la víctima y el agresor existía un conflicto previo, aunque el móvil exacto del ataque no quedó completamente esclarecido durante el proceso.

Contreras Sottile negó su participación en el hecho hasta el final del debate. “Yo soy inocente y no estoy involucrado en el hecho”, sostuvo ante los integrantes del jurado popular. Sin embargo, los 12 ciudadanos que integraron el tribunal —seis mujeres y seis varones— concluyeron que era culpable del homicidio.

Más de una década prófugo y una identidad falsa en Chile

Después del asesinato, Contreras Sottile desapareció y la investigación determinó que se había trasladado a Chile. Allí utilizó distintas identidades, entre ellas la de Diego Sebastián Guerrero Paz, con la que logró permanecer fuera del alcance de la Justicia durante años. Sobre él pesaba un pedido de captura internacional a través de Interpol.

El avance decisivo se produjo en abril de 2025, cuando un control de identidad realizado después de un asalto en una cueva de la Galería Tonsa llevó a los investigadores hasta el hombre que se presentaba como Guerrero Paz. A partir de las verificaciones realizadas por la División Homicidios y de un cotejo biométrico, los detectives confirmaron que se trataba de Contreras Sottile, buscado por el crimen de Bruno.

El acusado había sido condenado el 17 de agosto a cinco años y diez meses de prisión por su participación en el robo investigado en la Galería Tonsa. Esa causa avanzó por separado de la investigación por el homicidio de 2013, que finalmente llegó a juicio este año.