Una joven policía de San Luis de 25 años denunció que, tras separarse de su pareja de cinco años, comenzó a recibir amenazas de extorsión con fotografías íntimas que terminaron siendo viralizadas entre sus superiores y compañeros de la fuerza. Desde entonces fue trasladada cuatro veces de dependencia en un mes y siente que su carrera quedó condicionada por una situación que no provocó. “Es un castigo. Siento que me quieren invisibilizar”, sostuvo Noelia Daiana Durán Rosales.

Todo empezó en julio, cuando Noelia puso fin a la relación con Ezequiel Roberto Domínguez, un expolicía y abogado de 42 años, después de descubrir un video íntimo de otra mujer en su computadora. “Fui yo la que le dio fin a la relación”, afirmó. A los pocos días comenzaron a llegarle mensajes desde números desconocidos: “Sabemos que tu papá tiene negocio, queremos que nos entregues dos millones de pesos o vamos a subir estas fotografías”. Noelia se negó a pagar.

Las fotos fueron enviadas primero a las autoridades del Instituto Superior de Seguridad Pública, donde se desempeñaba como instructora, y luego difundidas en un grupo de WhatsApp de efectivos policiales. “Esas fotos solo las tenía él. Yo se las había mandado cuando estábamos juntos”, aseguró. El impacto laboral fue inmediato: fue trasladada a una dependencia en las afueras de la ciudad, a una hora de viaje, y perdió su rol como capacitadora de futuros agentes. “Disciplinariamente no hay algo que a mí me puedan reprochar”, remarcó.

Noelia lo denunció en la Comisaría Tercera y en la Fiscalía de Instrucción Penal N°1 con intervención en contexto de género. Obtuvo una medida de restricción por seis meses y se mudó a un domicilio reservado. Sin embargo, relató que el hostigamiento no cesó: llamados desde números ocultos, mensajes en los que su ex decía que quería quitarse la vida y presiones a través de terceros para retomar el contacto.

La defensa de Domínguez, a cargo del abogado Federico Farías, rechazó todas las acusaciones. Negó que su cliente haya difundido las fotografías y aseguró que nunca tuvo acceso previo a ellas. Su principal argumento apunta a la existencia de un perfil de OnlyFans que, según sostiene, pertenecía a Noelia y desde donde se habría comercializado contenido desde 2023. “Las fotos fueron tomadas por un fotógrafo profesional de San Luis”, afirmó Farías, y señaló que el perfil fue dado de baja después de que las imágenes se hicieron virales. La defensa pidió a la Fiscalía que oficie a la plataforma para obtener los datos de compra.

Noelia negó haber creado ese perfil y sostuvo que la foto de portada era una imagen en bikini que había publicado en sus redes sociales. “Desconozco si él lo creó o mandó a alguien a hacerlo”, afirmó, y dijo que su principal expectativa está en la investigación informática que determine desde qué teléfonos y cuentas se enviaron los mensajes.

La joven aseguró que no pretende abandonar la Policía ni que su vida privada defina su futuro profesional. “Así me manden de acá a la otra punta, yo voy y cumplo”, afirmó. Y resumió lo que busca tras tres meses de conflicto: “Lo que quiero es que me dejen en paz y poder seguir con mi vida”.