Un episodio ocurrido minutos después de las 23.30 de este jueves llamó la atención durante un patrullaje policial en el centro de Mendoza. Los efectivos detectaron daños en la puerta de ingreso de una óptica ubicada en calle Alem al 17, casi San Martín, y activaron el procedimiento para investigar lo sucedido.
Al llegar al comercio, los policías constataron que uno de los vidrios de la entrada estaba dañado. Ante la posibilidad de que se hubiera tratado de un intento de robo, dieron intervención a la autoridad judicial y solicitaron las imágenes de las cámaras de seguridad del local.
Sin embargo, la revisión del registro de video permitió aclarar el episodio. Según el informe policial, el estallido del vidrio se produjo por una vibración y no por la intervención de una persona. De esta manera, las imágenes descartaron la hipótesis inicial de un posible ataque contra el comercio.
El propietario de la óptica se presentó en el lugar y confirmó que no faltaba mercadería. Así, lo que inicialmente parecía un nuevo episodio de inseguridad en el microcentro terminó con una explicación inesperada: no hubo un ladrón ni un intento de robo, sino un vidrio que se rompió por una vibración.

