Una organización delictiva que fue mutando con el paso de los años y se desparramó por diversos sectores del Gran Mendoza. Comercio de drogas, robos domiciliarios (entraderas y escruches), venta de autos flojos de papeles en agencias, guerra entre bandas, asesinatos, secuestros extorsivos a rivales. Tiroteos. “Tienen todo el Código Penal encima”, describieron fuentes consultadas por El Sol.
Creen que pasaron por entre sus filas más de 50 delincuentes y que fue cambiando de líderes cada vez que uno era detenido. Muchos de ellos pasan sus días en la cárcel, condenados o esperando un proceso para sentarse en el banquillo. Pero otros continúan cometiendo hechos de inseguridad en la zona metropolitana.
En el medio del caos delictivo, dos personajes conocidos en el mundo del hampa local están sospechados de ser parte de la gavilla, sólo resta terminar de cerrar con pruebas en la Justicia: se trata del convicto Manuel Alejandro Cepeda Gómez (34), el Tijera, y Lucas Denaro (25), hijo de un policía expulsado de la fuerza hace años y protagonista principal de la persecución que se inició el viernes por la mañana en Guaymallén, la que culminó cinematográficamente en un aguantadero de calle Arrollabes Ciudad, donde ocultaban armas semiautomáticas “nuevas”.
Denaro quedó detenido en ese momento luego del intento de fuga y fue imputado en las últimas horas por una entradera ocurrida a principios de este mes en Las Heras, que tuvo como víctima a una mujer que se encontraba en la puerta de su vivienda.
El fiscal de la causa es José Manuel García Mango, quien lo venía siguiendo desde hacía tiempo y había ordenado un allanamiento en su vivienda del barrio Cortaderas III de Guaymallén la mañana del viernes.
El pesquisa iba en búsqueda de elementos probatorios que lo compliquen en el expediente pero todo cambió cuando Denaro escapó a toda velocidad en una camioneta de alta gama marca Audi modelo Q5, valuada en más de 15 mil dólares.
Testigos habían identificado al joven con la entradera y se encontraba en la mira por sus vínculos con Cepeda Gómez, capturado a mediados de diciembre por circular en un auto ubicado en varias escenas delictivas y también escapar de los policías por las calles de Dorrego. El Tijera, quien tiene pasado delictivo, es investigado por otro integrante de la Unidad Fiscal de Robos, Hurtos y Sustracción de Automotores, Daniel Sánchez Giol, y se encuentra en la penitenciaría con prisión preventiva dictada por otra entradera.



Luego de la captura de Denaro, los dos representantes del Ministerio Público comenzaron a entrecruzar información sobre algunos hechos de inseguridad porque, sospechan en base análisis tecnológicos y declaraciones testimoniales, Denaro y Cepeda Gómez podrían haber cometido en los últimos años una serie de robos en casas de personas mayores junto con otros personajes.
Por los trabajos de inteligencia desarrollados por efectivos de Investigaciones de la División Robos y Hurtos (también de otras áreas, como la DIC), ambos sujetos actuaban con el mismo modus operandi: se hacían pasar por operarios de Ecogas o Aysam para despistar a los vecinos y atacaban a las víctimas en los ingresos de sus domicilios.
Si bien no ejecutaban el ataque con extrema violencia, reducían a los moradores con precintos y lo encerraban en habitaciones para luego desvalijar la propiedad o cargar lo que más pudieran en un vehículo.
Protagonistas de otros hechos
Lucas Denaro comenzó a estar en el radar de los investigadores judiciales y policiales hace más de siete años, cuando se produjo el 23 de junio del 2017 un asesinato en una fiesta clandestina llamada San Lorenzo Fest, la que se desarrollaba en un centro cultural de calles Guido y San Juan de Las Heras.
La víctima de ese hecho de sangre fue Gastón Álvarez, un joven que hacía de guardia de seguridad y terminó recibiendo un balazo que no era para él.
Denaro fue uno de los detenidos sospechosos de cometer el crimen. Por aquellos días, los testigos lo habían ubicado en la escena en un vehículo marca Mercedes Benz. Algunos aseguraron que había disparado pero esa teoría no fue acompañada por las evidencias y el fiscal de la causa, Gustavo Pirello, ordenó su libertad.
Quien terminó detenido y dos años después los condenaron a 13 años de cárcel por el homicidio fue Brando Sotelo Rojas. Este joven, actualmente con 25 años, declaró en la causa y sentenció que Denaro había sido el autor del disparo que acabó con la vida de Álvarez. Sin embargo, los testigos fueron en otra dirección y actualmente se encuentra purgando la pena tras ser hallado culpable.
Con el paso de los años, Denaro fue mencionado en varias causas de robos y también enfrentamientos con algunos personajes de Las Heras y Guaymallén. Su padre, el policía exonerado Luis Alberto Denaro, quedó aprehendido el viernes por obstaculizar el trabajo de la policía durante la persecución pero en las próximas horas quedaría con detención domiciliaria debido a una enfermedad que padece.
El joven escapó desde Guaymallén cuando estaban por allanarlo y se dirigió hasta la casa de su padre, ubicada hacia el oeste de la Rotonda del Avión. El otro policía, de 71 años, utilizó su camioneta RAM cortar el avance de las movilidades policiales.
Esto dio tiempo a Lucas Denaro a meterse a una vivienda colindante, que funcionaba como aguantadero. Allí se encontraba un hombre que respondía a ellos y quedó imputado por encubrimiento. En ese domicilio hallaron las nueve armas de fuego: siete pistolas Glock marrones y dos 9 milímetros.
Debido a esto, tanto padre como hijo se encontraban a la espera de la resolución de la fiscalía. El fiscal estaba a la espera de un informe de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) para conocer si se encontraba legítimamente registradas o ingresaron al país por contrabando.
Tenía pedido de captura y protagonizó una persecución: llevaba millones de pesos y joyas de oro
Un hombre con pedido de captura fue detenido la tarde de este viernes luego de una persecución en Guaymallén. El sujeto conducía un automóvil que fue marcado en diferentes ilícitos en los últimos días y llevaba más de 2.000.000 de pesos…
Por su parte, Cepeda Gómez integraba la banda que secuestró al hijo de una reconocida narco el 7 de abril del 2014 en Las Heras. Por ese caso, fue condenado a 10 años de cárcel en julio del 2016. Otros seis cómplices recibieron la misma pena. La víctima de ese hecho fue el señalado líder de la banda Los Wachos Atrevidos, Luciano Matías Pereyra, hijo de la Belén Díaz, condenada por drogas y con base en el barrio 26 de Enero.
La banda mantuvo privado de la libertad tres días a Pereyra y exigió dinero, armas y drogas para su liberación. Luego de entregar 100 mil pesos cerca de la zona de los hipermercados en la Costanera, el joven salvó su vida cuando policías lo rescataron en el barrio Alameda de Guaymallén.
Cepeda Gómez, conocido como Tijera o Bebé y se encontraba al frente de una gavilla que llevaba como nombre su apodo. También vinculado con entraderas y otros delitos,
cayó en las redes policiales el 15 de diciembre del año pasado en calles Pellegrini y O’Brien. Se movilizaba en un Chevrolet Cruze blanco y policías que tenían conocimiento sobre hechos de inseguridad en la zona con un auto similar se dirieron a identificarlo.
Intentaron frenarle el paso con el uso de sirenas y balizas en Manuel A. Saenz y Vicente López de Dorrego pero el conductor se dio a la fuga a toda velocidad. La persecución se prolongó durante 30 cuadras. Cuando lograron darle alcance, Cepeda Gómez ofreció resistencia hasta que llegaron a esposarlo. Requisaron el rodado y encontraron en el interior más de dos millones de pesos (entre pesos y dólares) y joyas de oro.
Por esos días, se encontraba sospechado de protagonizar una entradera en esa jurisdicción. Lo imputaron y pasó a la cárcel. Le dictaron la prisión preventiva y personal policial profundizó las investigaciones en su contra, debido a que estaba relacionado con otros hechos y también con el citado Lucas Denaro.
