Marcos Herrero fue cuestionado por la Justicia de Buenos Aires. Araceli Fulles, la joven asesinada en el 2017.

El peritrucho Marcos Herrero, condenado este año en Mendoza por plantar pruebas en el caso de la desaparición de una mujer hace siete años en Potrerillos, quedó envuelto en un nuevo escándalo luego del fallo que liberó este jueves a los tres condenados a prisión perpetua por el femicidio de Araceli Fulles, una joven de 22 años ultimada en Buenos Aires en abril del 2017.

En la resolución de la Sala I Cámara de Casación Penal bonaerense, que ordenó que sean liberados inmediatamente Carlos Casalz, Hugo Cabañas y Marcelo Escobedo, quienes fueron hallados culpables en noviembre de 2021 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Martín, Herrero fue fuertemente cuestionado por los magistrados del tribunal de alzada y pidieron que se lo investigue, tal como se desprende de información publicada por el diario Clarín.

En la sentencia, los jueces consideraron que faltaron evidencias en la investigación y se cuestionó la participación de un perito que fue condenado por plantar pruebas en otras causas.

El rionegrino Marcos Herrero fue condenado en marzo a 8 meses de prisión condicional por la Justicia de Mendoza por los delitos de “falsa denuncia, falso testimonio, usurpación de título y encubrimiento simple”, luego de una investigación del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. El llamado peritrucho había participado en la búsqueda de Viviana Luna, una mujer desaparecida en 2016, y se lo encontró culpable por haber implantado pruebas.

“Resulta inexplicable que los jueces no hayan examinado los antecedentes de Marcos Herrero, ni la posibilidad de que haya sido él quien colocó, de manera intencional, diversos elementos que luego simuló encontrar con sus perros con el objeto de mostrar el éxito de su labor”, detalló Casación.

Respecto del peso que tuvieron las pericias en las condenas, el tribunal planteó que “existen buenas razones para sostener que (al igual que lo hizo en otros casos judiciales), (Herrero) fue la persona que colocó los objetos que luego dijo ‘encontrar’ durante la búsqueda de Araceli y con su ‘olor’, para mostrar el éxito de su tarea y, con el mismo objetivo, bien pudo direccionar y transmitir las marcaciones de su perro dentro del corralón, ‘prueba’ esencial sobre la que se edificó el caso de la fiscalía y la condena del tribunal”.

Los magistrados además ordenaron que se remitan copias del fallo a la Fiscalía General de San Martín “a fin de que sea investigada la actuación de Marcos Herrero en esta causa, ante la posible comisión de un delito de acción pública”.

La apelación del caso Araceli Fulles

En abril de este año, los abogados defensores de quienes habían sido condenados por el femicidio de Fulles, cuestionaron ante Casación bonaerense uno de los peritajes fundamentales para la sentencia y reclamaron que se revise la perpetua.

El pedido de los letrados fue realizado en una audiencia oral, durante la cual tanto la fiscalía como la querella rechazaron los planteos e insistieron en que se trata de una “condena justa”.

Los defensores se basaron en el escrito presentado por la organización de derechos humanos Innocence Project que, bajo la figura de “amigos del tribunal” (amicus curiae), apoyó a los condenados y sostuvo a las autoridades de la Sala I de la Cámara de Casación Penal bonaerense que el fallo que los sentenció a perpetua “se apoya en la valoración de pruebas que carecen de relevancia científica”.

Fuentes judiciales precisaron, al momento en la audiencia, que los letrados cuestionaron la labor de Marcos Herrero, al considerar que hubo “deficiencias en el levantamiento y conservación de las muestras”.

En ese sentido, solicitaron a la Casación que sea tenida en cuenta la condena a 8 meses de prisión condicional que recibió el adiestrador Herrero por “falsa denuncia” y “encubrimiento”.

La fiscal Daniela Bersi y el abogado querellante Diego Szpigiel rechazaron los planteos de la defensa, indicando que se trató de una “condena justa”, mientras que se opusieron a que la condena del adiestrador de perros Herrero sea considerada como prueba, ya que se remite a un hecho diferente al juzgado en esta ocasión.

Sin embargo, Casación Penal, coincidió este jueves con los argumentos de las defensas y liberó a los tres hombres condenados por femicidio. Y también solicitó que la Suprema Corte de la Provincia y la Procuración General para que se evalúe “la posibilidad de establecer protocolos de actuación en materia de rastros odoríficos, así como en la acreditación de certificaciones y habilitaciones de binomios guía-can idóneos para esa tarea, en función de lo corroborado en esta causa y otros antecedentes”.

El femicidio de la joven de 22 años

Araceli fue hallada asesinada el 27 de abril de 2017, luego de 25 días de búsqueda. Su cuerpo había sido enterrado debajo de escombros en una casa de José León Suárez, partido de San Martín.

Había sido vista con vida por última vez la madrugada del 2 de abril, en una plaza cercana a su casa, y el último contacto con su familia fue a las 7 de la mañana de ese día, cuando le envió un mensaje a su madre diciéndole: “Vieja, prepará las cosas para el mate que estoy yendo para casa”.

Pero Araceli nunca apareció y su cuerpo fue hallado tras la intervención de perros pertenecientes a los Bomberos Voluntarios de Punta Alta. Un perro de la División K-9 de Punta Lara la encontró en la zona y guió a los investigadores hasta la casa de Darío Badaracco.

La autopsia determinó que la joven murió por “asfixia mecánica” por “estrangulamiento a lazo” con un elemento compatible con precintos plásticos.

Con información de Clarín y Télam.