Víctor Rodríguez seguirá preso.

Víctor Aníbal Rodríguez, conocido como el “Monstruo de Las Heras”, seguirá preso mientras avanza la investigación en su contra por una serie de abusos sexuales que involucran a cuatro mujeres, entre ellas tres sobrinas. La medida fue dispuesta este miércoles por el juez Juan Manuel Pina González, a pedido del fiscal Darío Nora, titular de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual.

La decisión se tomó durante una audiencia clave celebrada en el Polo Judicial, en la que también participó la ayudante fiscal Mercedes Alvarado y donde se resolvió dictar la prisión preventiva por considerar que existen riesgos procesales si el acusado recupera la libertad, ya que el caso que motivó su captura, que tuvo como víctima a una joven universitaria de 20 años, fue considerado de extrema gravedad.

Rodríguez permanece imputado por varios hechos, entre ellos abuso sexual con acceso carnal agravado y abuso sexual agravado por la guarda y la convivencia con menores.

El expediente acumuló fuerza probatoria en las últimas semanas, luego de que una de las víctimas, sobrina del imputado, se presentara espontáneamente ante la fiscalía y ratificara su denuncia.

La joven de 18 años declaró que había sido víctima de tocamientos cuando tenía entre 12 y 13 años, lo que derivó en la formalización de una de las causas que permanecía en etapa preliminar.

Rodríguez se encuentra detenido desde el 15 de abril, cuando fue capturado tras estar casi cinco meses prófugo. Según la hipótesis fiscal, el sospechoso aprovechó su vínculo familiar para cometer los abusos.

El 7 de abril, fue acusado de atacar a una universitaria de 20 años, quien denunció haber sido raptada y abusada durante varias horas en una vivienda precaria de El Borbollón, tal como reveló El Sol.

La medida cautelar dictada alcanza a todas las causas acumuladas contra Rodríguez, quien está representado por la defensa pública y hasta ahora se negó a declarar.

Las acusaciones que pesan sobre el “Monstruo de Las Heras” incluyen delitos aberrantes: rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma y reiterado en tres hechos, así como abuso sexual agravado por el vínculo con menores de edad. La calificación legal complica seriamente su situación judicial y podría derivar en una pena de prisión perpetua.

Fuentes cercanas al caso indicaron que la fiscalía avanza con la intención de elevar la causa a juicio en los próximos meses, una vez que se completen los peritajes y se incorporen los testimonios restantes.