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Un cuantioso robo ocurrió en una avícola de Guaymallén durante la madrugada de esta Navidad. Los delincuentes se movilizaban en dos autos y sustrajeron herramientas y elementos valuados en varios millones de pesos, pese a que el lugar estaba bajo vigilancia de una empresa de seguridad privada.

Entre los encargados de la custodia se encontraba un policía en disponibilidad, lo que encendió las alarmas entre los investigadores judiciales, policiales y de la Inspección General de Seguridad, quienes ordenaron secuestrar teléfonos celulares para intentar esclarecer por qué el ilícito no fue detectado.

El hecho se registró en la avícola La Luisa, ubicada en calle Bandera de los Andes al 11000. Según declaró uno de los propietarios, el establecimiento no solo funciona como avícola, sino que también alberga talleres y depósitos con herramientas utilizadas para la fabricación de departamentos en contenedores.

El denunciante relató que se retiró del predio el 24 de diciembre a las 20 para celebrar la Nochebuena en Las Heras con otros familiares, y que al regresar este miércoles, cerca de las 11, descubrió que malvivientes habían ingresado y saqueado el predio.

Los delincuentes se habrían metido tras realizar un boquete en la tela perimetral del fondo del predio. Luego forzaron las rejas de dos ventanas en los depósitos, utilizando palancas, y sustrajeron una gran cantidad de herramientas y otros elementos de valor.

Entre lo robado figuran una bordeadora marca Echo valuada en un millón de pesos, ocho cubiertas Michelin, una máquina de soldar, amoladoras, una carretilla y una variedad de herramientas de marcas reconocidas como Bosch, Metabo y Gladiador.

El predio estaba bajo vigilancia de una empresa de seguridad privada, y uno de los encargados del turno, entrevistado por los investigadores una vez que ingresó al 911, dijo que ingresó a trabajar el 24 de diciembre a las 0. Según su relato, realizó un patrullaje en el fondo del lugar a las 2 y no notó nada fuera de lo normal. Posteriormente, a las 8, hizo el relevo con su compañero, también sin novedades.

Sin embargo, un vecino del frente aportó información clave al indicar que entre las 0.30 y 1.30 vio movimientos sospechosos en el domicilio. Según su testimonio, dos vehículos, uno blanco y otro negro, ingresaron al predio y luego se retiraron. Este detalle fue determinante para los pesquisas, debido a que buscaban establecer si hubo algún grado de connivencia o negligencia por parte de los vigiladores.

Un dato llamativo es que uno de los encargados de la seguridad es un policía en disponibilidad, quien alegó estar “colaborando con un amigo” en la empresa, trascendió por fuentes judiciales.

Este efectivo evitó responder varias llamadas de los detectives a cargo del caso cuando ya se encontraba en instrucción y fue localizado posteriormente por personal de la Unidad Investigativa de Guaymallén (UID).

Su vínculo con la empresa y su actuación en los hechos se encontraban este domingo bajo análisis. El hecho llegó también a la Inspección General de Seguridad, que solicitó a través de Asuntos Internos los procedimientos para iniciar un expediente administrativo correspondiente.

Desde el Ministerio Público ordenaron el secuestro de los teléfonos celulares de ambos vigiladores para analizar sus comunicaciones durante el horario del ilícito. Además, convocó a personal de Policía Científica y de la División Robos y Hurtos de Investigaciones para realizar los peritajes en el inmueble y recolectar evidencia que permita avanzar para intentar identificar a los autores del robo.