Los investigadores tenían bien en claro que las pruebas físicas iban a ser determinantes en el caso para encontrar al hombre sospechado de asesinar a balazos a Lucas Arias (22). El joven fue ultimado la madrugada del domingo 13 de julio en Las Heras luego de perseguir a un individuo que minutos antes había asaltado a un vecino. Mientras corrían, al autor se le cayó el casco que llevaba puesto y los peritos hallaron rastros para ser cotejados (entre ellos, pelos). El sospechoso, un menor de 17 años, fue apresado el viernes y ahora se realizará un cotejo de ADN con la evidencia levantada para confirmar si estuvo en la escena del crimen. Su pareja, una chica menor de edad, también está apresada desde el mes pasado por participar en el hecho de sangre.
El joven Arias, padre de una nena de 3 años, fue acribillado a tiros cuando salió a perseguir a un malviviente que le había querido robar, minutos antes y junto con una cómplice que andaba en moto, la camioneta Renault Kangoo a un vecino en el barrio 1º de Setiembre. Cuando el personal de Policía Científica revisó la escena donde lo asesinaron, encontró un casco que se le había caído al sospechoso que, para ese entonces, no estaba identificado.
En ese elemento se hallaron “varios rastros”, entre ellos, unos pocos pelos que ahora serán cotejados con la muestra de sangre del adolescente de 17 años que fue detenido hace tres días en el barrio Uocra, de Las Heras. Este análisis es fundamental para los investigadores porque si la comparación genética da positivo, les confirmaría que el sospechoso estuvo implicado en el intento de robo y posterior homicidio.
Es por esa razón que todavía no realizarán una rueda de personas porque confían en que ese estudio sea determinante para acusarlo y no dejarlo en manos de una prueba que “depende de la memoria de una persona”, indicaron los voceros en referencia al reconocimiento.
El menor de 17 años fue detenido el viernes cuando se encontraba en la manzana C del barrio Uocra. En la causa también está detenida su novia, una chica de la misma edad que fue apresada el viernes 18 de julio luego de un par de allanamientos que se hicieron en el barrio 26 de Enero, de Las Heras.
A ella le encontraron la moto que utilizaron para cometer el ataque fatal y también le incautaron una calza que había sido vista por los testigos ese domingo.
La pareja, conocida por los diferentes hechos delictivos que ha perpetrado, es considerada peligrosa entre los sabuesos y, desde la captura de la adolescente, se sabía que el autor material del crimen también era menor de edad y la causa iba a pasar a la Fiscalía Penal de Menores, tal como anticipó El Sol el 22 de julio.
El caso, en un primer momento, fue instruido por el fiscal especial Santiago Garay pero luego pasó al fiscal penal de Menores Gustavo Famache.
De dos tiros
El domingo 13 a la 1, Arias salió con su padre a fumar. En Martín Fierro y Verdaguer hallaron herido a Luis Puebla (65). Una pareja de malvivientes intentó robarle el auto a la mujer de este hombre mientras lo guardaba en la cochera y se escuchó un disparo. Arias fue a ver qué sucedía y se encontró con el malviviente, quien accionó una pistola calibre 11.25, pero los proyectiles no salieron. El agresor corrió y el joven de 22 años salió tras él. A dos cuadras, Arias cayó herido. Lo llevaron al hospital Carrillo pero dos horas después murió. Las balas dieron en el tórax y la cintura.
